lunes, 26 de mayo de 2008

Maravillosa Tomasa, maravillosa

Y es que me preocupa lo del sanguche al reciclador. Es cierto que nos advirtió útilmente sobre ese peligro que se cernía sobre nosotros, pero esto me produce dolor en la billetera que extrañamente me duele, junto con otra cosa al respecto que sí me preocupa desde cualquier punto de vista.





Era un lindo portaretrato de piedra de Huamanga blanca. ¡Qué cosa tan oportuna que se presentara justo hoy! Hoy, mientras me doy tiempo para perder el rumbo y marcar más iglesias, con villegas para... Pues dentro de poco es su cumple, es un regalo ideal por diversos motivos, no le hace falta prolijidad. Algo vibra en mis pantalones, parece ser el celular, pero nada que ver; me extraña que tan rápido tenga tantas expectativas excitantes y que no me haya dado cuenta de eso (otra gran desventaja de viajar con los viejos, "algo" más se va de vacaciones).





"Soy yo, tu amiga de verdad, tu billetera. En el otro bolsillo, compadre"





Miéchica, hace tiempo no recibía una alerta. Algo anda mal entonces, pues no recibí señal alguna en este período de reestructuración. No podía contradecirla ni cuestionarla.





"A ese adornito no le falta prolijidad, está libre de cualquier diabetes, pero... ¿te has preguntado si ella tiene esa prolijidad? Tú me entiendes"





Digamos que sí. Es mi amiga, me agrada su presencia, me gusta conversar con ella y todo eso...





"¿Qué es todo eso?"





Pues, pues, pues, tú sabes, la complicidad, la camaradería, la compañía...





"¿La compañía? La de Jesús, que la tienes al frente. Brother, no piensa lo mismo sobre tí, ¿te regaló algo por tu cumpleaños alguna vez? No. si es tan buena amiga, ¿por qué en vez de decirte ' no te lo mereces, RR', no te presenta a sus amigas, por último? Soluciones CERO..."





Es cierto.





"Fíjate que ni habla de tí con ellas, fácil porque el nombre de tu colegio es impronunciable. Sólo habla de tí con su machuca, para que tomen providencias. No, no, no, guarda tu dinero para lo que haga méritos; recuerda que estamos en reestructuración"





Dicho y hecho, me fui rapidito al hotel, pero antes pasé por un muyuchi (no sé como se escribe en quechua) para pasar mejor el camino.





Ahora que he sufrido una "ligera" pérdida, he vuelto a prestar atención a aquella entidad a la que, como a muchas otras entidades, he vuelto a atender demasiado tarde. Y un ser como este escribiente, falto de ciertos elementos éticos que rebosan en otras personas, recurrente súbdito de pasiones de toda estatura y consuetudinaria víctima del amor, tiene también un Pepe Grillo, o como la llamo yo, negra Tomasa.





Tomasa Pullmyfinger, alias "Tommy Hilfiger", existe para ayudar a poner orden en mi vida de alguna manera, por donde le duele más a ciertas personas: Por los fondos. Como dije, en mi juventud me importaba muy poco tirarme a la piscina aún si no tuviera agua, el problema recién salí a flote ex post, cuando a veces no quedaban más que pedazos, coágulos y dientes que volaron, como sabiamente pronosticaba Mario Barackus (ese nombre pues!): Dinero perdido, ya no me alcanzaba para cosas verdadera útiles, sobretodo, para mí; posibles sesiones de "terapia"; necesidad de viajes sin rumbo con tal de huir, sólo huir, etc, etc...





Eso pasaba incluso con Tomasa, imagínense que hubiera sido de mí sin ella. Para comenzar y terminar, porque tampoco quiero exponer una apocalipsis, se me hubiera ido el sueldo en un par de fines de semana, o uno, considerando que los sueldos de practicante son un poquito bajos, y hubiera dado rienda suelta a mi instinto pródigo, como a los imbéciles personajes de este spot.







Wau! Renato Gianoli sí que es un actor fracasado. Pobre, talento tiene.





Y esa conseja que dice "La cura de una depresión es una salida de shopping" es aplicable a todo humano sometido al sistema consumista, sin distinción alguna. No digo que haya barrido con la tienda, pero si he hecho compras vanas, ropa que utilizado máximo tres veces o que sólo me quedó bien en ese (mágicamente estafador) espejo de probador. O simplemente me di a la bebida, a comer helados o pastas, a comprar muchos cigarrillos.





¿No me creen? Pues ennumeremos y analicemos ciertos riesgos paradigmáticos de los que me salvé. Puesto que la restricción impuesta por la negra Tomasa me sirvió como perfecto motivo y/o excusa para abstenerme de:





a) Ir a un puticlub: Tal vez porque no me atraen las insinuaciones tan faltosamente evidentes o porque me gusta pelearla hasta sufrir (con mucho thriller), en situaciones normales siempre decía que "no tenía tanta plata". Y en verdad, ganas no tengo de gastar mi billete para que luego de ciertas horas me boten de un cuarto cubriéndome con sábanas, nunca las tuve. Que ellos vayan solos, después me cuentan.





¿Y cuándo había harta hambre? Ciertas situaciones lo ponen a uno como un puerco araña, pero también es de machos sacar templanza. Para eso, doña Tomasa siempre nos recordó algo importante: No hay suficiente, chochera, y también hay que pagar el telo, dicen, y tragos para ella, dicen, y jebes, aseguran, para un KAS que no necesariamente te garantiza al 100% eso que buscas (cuanto menos, venirse, con jebe más difícil todavía), como ya has descubierto.





b) Invertir en un banco de dudosa solvencia: Un amigo, al que llamaré Nicanor Bernales Kahatt para aclarar de que entidad se trata, me insistió e insistió para que pusiera en una cuenta parte de mi sueldo. Debo confesar que mi amigo NBK (uy, creo que cometí una infidencia) es un buen tipo, pero a los buenos tipos no les despierta demasiado suspicacia que con S/. 500 en adelante, ya no te cobren mantenimiento.





Bueno, Nicanor y sus proyectos se fueron al carajo. Yo le dije que para entonces no tenía liquidez, no sería adecuado comprometerme con la empresa bancaria donde por entonces estaba trabajando y la que creo le debe unos cuantos sueldos. No me atrae la publicidad bancaria, y menos me atrae la poca seguridad de los bienes.





Tampoco soy como mis viejos, sus billeteras son mudas y sumisas. Son, pregúntenle a Manrique.





c) Pagar ciertas cifras enojosas de dolares para una fiesta: La negra Tomasa advirtió que era muy yuca ligar en una fiesta de ese tipo y muy de huevón pagar en cocos por tratar de hacerlo. Honestamente, no te alcanza, y si te alcanza, pues un gordo no es muy vistoso en un luau, con las justas y lo es como Rey Momo.





Nuevamente, les dije a aquellos que planeaban jalarme que me contaran como les fue. Ese año nuevo la pasé en la jato de un amigo, con una buena ronda de piscos a guaracazo limpio. Total, estaba puntero, por campeonar con D, no tenía porque hacer eso (ese argumento tan estúpido es mío, nada que ver con Tomasa).





Los chicos me dijeron que en ese dichoso luau lo único cierto fue lo de la zona árabe: Ese pampón parecía la franja de Gaza con esa fogata de sillas en medio. 31-Dic-2004.





En fin, es por eso que me siento vulnerable y a la vez agradecido. Sólo para desfogarme diré que no es justo que quienes tratamos de hacer bien las cosas nos veamos cagados por los idiotas, los cacasenos, los pródigos o simplemente, los ostentosos. Eso me pasa.





Me gusta Raphael, y creo que después de todo, siempre estuvo ahí, por eso se merece esta canción:





4 comentarios:

Acuarius dijo...

Cuando yo recibo mi dinero mensual en unos dias ya sufro porque gasto demasiado ;( espero que dentro de un mes mi estado de cuenta crezca. Hasta dentro de un mes.. si si!

El pata que "se ira al cine y luego a tonear" es un buenazo bailando :P

Octavio M dijo...

Soy un despilfarrador de primera. Mi "sueldo" se ha ido en siete días. Pero bueno, al no haber con quien compartir mi dinero, me engrío. Y me engreí excesivamente (en términos económicos). Algunos momentos valieron la pena. Eso sí.

Raulín Raulón... dijo...

Acuarius: Es cosa de juventud. yo también solía sufrir con mis primeras mensualidades.

Octavio: Sí, "sueldo", cálmese nada más. El mejor gasto es el autoengreimiento.

Lafrau dijo...

siempre es bueno darse sus gustitos cuando recibe el bendito pago mensual... aunke muchas veces lleguemos con las justas al final del mes...
vale la pena