sábado, 10 de mayo de 2008

Home alone (and unemployed)

No recordaba hacía cuanto tiempo estaba sólo en casa alguna mañana. Estaba de regreso después de mis vueltas al Campo de Marte (es una de las maravillosas que puedes hacer cuando pesas 70 kgs. y mides 1.82 m.) y, más precisamente, de salida del baño. Si bien es cierto mi primer gran pensamiento del día fue bastante gruñón ("Demasiado smog, que bien, lo único que faltaba. No contentos con dejar venir actores, modelos, empresarios y mediocres de otras ramas, ahora los argentinos nos mandaron su condenado humo de incendio de pastizales"), mi gesto y mi mente cambiaron al corroborar que, siendo las 7:47 am, mi casa era solo mía.




Simplemente dejé caer la toalla después de secarme bien y prendí la radio. Dejé el dial en la estación en la que el último usuario del equipo de la sala lo había dejado y em había percatado de algo importante: Hace mucho que nadie lo utilizaba. Recuerdo perfectamente quien había sintonizado Doble 9 en ENERO DE ESTE AÑO, un día domingo. Hasta el viernes pasado, pasaba el tiempo suficiente en mi casa como para colocar mis bocetos de post, tomar jugo de piña, leer, estudiar un poco y dar lugar a mis abluciones, nada más; a juzgar por esta circunstancia, reconocí que el hecho de tener el televisor al costado le quitaba toda esencia al pobre equipo, considerando también que los padres de este stalker son dos burgueses adictos a la tele.






Vaya si tenía suerte. En Doble 9 estaban pasando una secuencia de pop noventero y más precisamente, una canción que marcó mi adolescencia, más allá de ser fija en las primeras incidencias de las fiestas allá por 1998: Connected de Stereo MC's, la que en todos esos ágapes era ensombrecida después por algun vallenato de Vives o La Reina del Swing. No pude evitar bailar al ritmo resaqueado de esa canción.











No me molesta molestarlos si pongo también la versión en vivo de 1994 en los Brit Awards. La versión original (arriba) es de 1992.












No tenía hambre. En realidad, lo que imperaba en mis ánimos era echarme en mi cama a seguir retozando conmigo mismo un par de horas más. Era una nueva aventura puesto que nunca estuve acostumbrado a dormir hasta tarde y menos a quedarme despierto cuando ya el sol se había asomado con todo. De todos modos, el Campo de Marte tiene un efecto especial: El de despertar más a las personas, aunque sólo hayando dormido un par de horas.






Será bueno ir a comprar algunas cosas, no sólo para el desayuno, sino para almorzar algo. Mi padre me dejó algo para un menú... ¡hablamos! Ya estaba harto de economizar, ahora que soy libre e independiente por la voluntad general de los salamandras y la justicia que a mí se me canta de las gónadas, daré rienda suelta a mis antojos, siempre y cuando estos no signifique demasiados lípidos corbohidratos o esos dos monstruos llamados trigliceridos y colesterol.



Ahora la pregunta es: ¿Mercado Nº 1 Jesús María, Nº 3 Breña, Metro o Plaza Vea?



A veces, la lividez de las preguntas baladíes ofrece taaaaaaaaaaaaaanta felicidad. Así como ver las motitas de polvo volando al soplar la cubierta del equipo de la sala.






¿Se acuerdan del capítulo ese de Las Aventuras de Pete y Pete cuando el Pete pequeño simula una enfermedad para no ir al cole? Algo así.





Responderé la pregunta después. Por ahora, mayor que el hambre es la desidia, las ganas de relajarse, dejar que el sol me refleje a rayas en mi cuarto, con música a todo volumen, echado en el piso si es posible. Por hoy, lo único que vale la pena es la horizontalidad total de las cosas: Estoy en mi casa fresca, totalmente fresco y sin apuro por nada, hoy no tengo clases ni deber alguno, y no quiero imponerme ninguno por lo menos en unas dos horas.








Si me gustara ir a la playa habitualmente, esta sería mi canción: Desidia de Objetivo Birmania (1986), tremendo playback, es la versión original.






6 comentarios:

Elmo Nofeo dijo...

Yo también suelo disfrutar cuando estoy solo en casa y tal como me conoció Mamuska.

Melisa Marin dijo...

estamos iguales, home alone and unemployed, solo ke yo nunca me levantaria antes de las 9 am!

Raulín Raulón... dijo...

Elmo, ese es uno de los componentes del sueño de la casa propia.

Mira tú Melissa, has vuelto del sur (creo). Eso de levantarme temprano es culpa de mi madre y, más recientemente, de la chamba que dejé y de mi insomnio.

Fiore dijo...

Si pues! casa sola para ti solito es mucho mas rico cuando vives con los papás pero cuando vives con el novio y él no está se hace media vacía la cosa.

Bso y chévere la canción en sus dos versiones (bailaré contigo)

Maria Vanessa dijo...

Yo quiero un dia asi, suena bonito, salvo que yo no saldria a correr, moriria en segundos =)

EmPapeLada dijo...

No hay nada más lindo que estar solo(a) en casa. Doble 9? Muy buenos gustos musicales ah! Mis felicitaciones, y esa canción "Connected", es de lo mejorcito del pop no barato.

En Plaza Vea de la Brasil hay buenas cosas eh? Igual en Metro...está bien que cuides tu alimentación, bravo por eso.

Saludos =)