domingo, 4 de mayo de 2008

Noche de resfrío

Después de varias semanas y sobretodo, del gran triunfo del miércoles, decidí que debía tomarme mi respectiva cerveza con mis amigos. A pesar de sentir frío por la caminata desde el Nacional hacia mi casa, me puse necio con lo de la cerveza y hasta ofrecí pagarla yo, con lo poco de voz que me quedaba, mientras les explicaba porqué irse después del gol cagón le costaría carísimo al enamorado de la gordita esa (buenaza) de la tribuna (elemental, mi querido Guadson, en el juicio final eso será determinante).



- Es como que a mí M-1, LMS o J me hubiese tratado de persuadir de no ir al concierto de Soda, ¿ven?





Bueno, el punto es que por esas chelas y por acompañar a mis amigos a tomar taxi casi en bata, me resfrié levemente, y cometí el error de continuar con vida veraniega los siguientes días, agravando dicha situación, que había pensado enterrada definitivamente. Al día siguiente, un feriado desperdiciado (porque para los desocupados y/o vacacionistas independientes, un feriado siempre nos sabe a día soso y simplón), y también el viernes, continuó una seguidilla de tentaciones de horror que pude superar como contaré en su debido post, pero que de todas maneras me forzaron a salir a las calles de una Lima que, sin más, nos quito el abrazo y su piel pasó de ser fresca, a ser gélida, definitivamente expulsante.




Sábado en la tarde



Si bien es cierto no cometí la estupidez de otras ocasiones, de todos modos tropecé. Como bien dijo Elmo, me estoy convirtiendo - al fin - en Raulón, he evitado una posibilidad de prestarme a cierta posición ignominiosa pero para ese análisis tuve que andar por la congeladora urbana.



Es fácil echarle la culpa a C de muchas cosas. Me dejó tirando cintura cuando se fue a en el 2004, y pensar que ya me hacía campeón después de haber choteado ella al huevón del Grinch; de no haber sido así, hubiéramos podido avanzar mucho más, más y más... fino che non impariamo volare! Eso no sucedió, así como la mentirosa (otra chica que ni post merece) mintió nueva y definitvamente, y así como D apareció para bien o mal, C sólo se preguntó por mi frio desconcierto:



- Parece que no te alegrara la noticia - dijo, en tono limeño que ahora casi ni existe -.



En eso pensé cuando le estaba prometiendo ir al almuerzo de Derecho, mientras la llamaba por su cumpleaños. Nunca fui a esa actividad mientras estuve en la facultad, y esta vez tenía razones de sobra: Era la última que tendría como estudiante, estarían varios amigos míos (razón de todos los años) , sobretodo, C estaría como protagonista. Mas, cuando hablábamos, C me contaba cosas que no me ponían en una posición no muy expectante: Tenía planeado rehacer algunas amistades perdidas, volver a hablar con muchos de nuestros, para el 2004, amigos comunes y de los suyos (muchos de los cuales a mí me llegan al perineo), en fin, cosas que me alejaban del centro.



Sí, tengo ganas de ser el centro del mundo, ¿les jode? C me gustaba, me gustaba mucho y creo que yo a ella; y ahora como que sobrevive cierta atracción. Por eso me llega la gente humilde.




En esta tarde, después de la partida del último bus hacia la villa donde tendría lugar el almuerzo, pude cumplir una de las metas de Raulón: Aprender a romper promesas de "pensarlo". En realidad, ni siquiera era seguro de que fuera, aquellas razones que ennumeré nunca serían suficientes, pues me iba a aburrir bastante ahí, y a desmotivarme mientras veía a C en lo suyo. El resfrío me ahorró una deliberación interior innecesaria y también un agasajo de los que por ahora sobran, pues entre fines de Abril e inicios de Junio tengo muchos cumpleaños que olvidar.





¿Cómo reaccionará C? La respuesta más simple y por tanto, la más probable, es que ni lo tome en cuenta. Si lo hace, bien, que se esfuerce. Y hablando de esfuerzo... alguien llama al celular... el número me parece conocido... no contestaré, ni aunque me hagan la tortura juliaqueña.







10:oo PM







Estoy hecho mierda. Creo que no debí salir. Por lo menos, tengo a la mano algunas pepas y mi segundo par de medias, quiero sentirme como un empaquetado al vacío.



Vuelve a sonar el teléfono celular. No debí comprarme un nuevo celular, un mes sin él me había dado un valiosa y libertaria lección; hubiera sido mejor aceptar el RPM del estudio, al menos ese lo hubiera devuelto. ¿Quién es? Que bien, es una de esas mujeres que creen que soy su amiguix especial (sic), me siento mierda y con una cara de mierda, hace falta tener una cara de mierda para ser insertado en ese cajón amistoso.



Amiguix especial (sic): RR, ¿cómo estás? Un favor, necesito que... (Felizmente es ella quien llama; de hecho, se viene un monólogo de aquellos de los que no soy culpable)


RR (Exhalo un suspiro, pues ya sabía lo que se venía): Mujer, estoy enfermo, principalmente. Además, estoy desocupado. Dime, ¿tú como estás? (Cortersía ante todo, no quiero que digan que me boto sólo por trabajar en algo que me gusta, ni que soy altanero).


Amiguix especial (sic): Estoy desesperadaaaaaaaaa (No sé que es más fácil para ciertas personas: Lagrimear sin aullar sollozantemente, o aullar así sin lagrimear), es que hoy es la fiesta de Loli y no puedo ir, porque al tonto de Sebastián (no se llama así, sólo le puse un nombre que no me agrada) se le ocurrió ir al cumpleaños de su amigo Chancho.


RR (Experiencia actoral de por medio): Anda, ¿sí?


Amiguix especial (sic): Y no tengo como hacer con Loli, ¿tú puedes acompañarme? ¿Puedes? ¿Puedes? ¿Crees que puedes pasar por aquí?


RR (Ágil, cálido y servicial): NO.


Amiguix especial (sic): Ya pues, ¿por qué no?


RR (Más experiencia actoral, por el CIRCE 2008): Porque estoy enfermo y estoy indispuesto. Mira, sé que Loli es de tus mejores amigas y todo, pero sabes que no me pasa, menos si le estornudo encima, dejándola como a Carrie (por joder, ahora vas a perder tu saldo).


Amiguix especial (sic): Ay, tú siempre me choteas, cada vez que te digo, tienes excusas para todo (Experiencia actoral al tacho), a veces ni pareces mi amigo...


RR: Yo sé que nuestra amistad es importante (no puedo dejar que Edgar Guillén me quite el CIRCE este año, no de nuevo), pero por favor, yo también tengo problemas...


Amiguix especial (sic): ¡Pero si a tí la cerveza te quita el resfriado! No me chotees, ya pues...


RR: "Nena, nunca voy a ser un superhombre..." (Anda, Iwasaki, ya sabes que ese premio es mío), no no puedo... ¿y Sebas?


Amiguix especial (sic): Ay, se fue a la fiesta de Chancho, tú sabes que no lo paso...


RR: Pero puede encontrar una solución, ¿no? En algo puede ayudar que sea del Inmaculada...


Amiguix especial (sic): Agggggg, yo odio a Chancho (Parece que no la captó, en fin); bueno, tendré que ver quien me peude acompañar, ya que tú no quieres.


RR: Es verdad, no quiero morir.


Amiguix especial (sic): Ay, bueno... llamaré a otra persona...


RR: De hecho hay gente (Felizmente, soy lo suficientemente joven para no ser tan imbécil como ciertos amigos tuyos que conozco), ahora me iré a dormir solo y cansado, como otras veces... adiós!


Amiguix especial (sac): Chau.



Esa es por nuestra amistad, esa es por negarme como hombre y persona, eso es por no haberme escuchado en mis momentos de aflicción y creer que todo se puede aliviar con "si, amigo, pero ya verás que...!". No di mi brazo a torcer con C, menos lo voy a hacer contigo, que has hecho mucho menos mérito.




Soda Stereo!



Bueno, el condenado celular no para de sonar. Es la Venezolana, que eligió el momento menos oportuno para reaparecer. ¿Saben? Esa chica me recuerda a las apariciones de Steve Urkell en Tres por Tres (o Full House), bueno, esa serie también me parecía super inoportuna a comienzos de los noventa, por decirlo de algún modo, pero Urkell me parece adecuado. Venezuela, Venezuela, ¿qué hacemos contigo?





Llamó hace un rato, hace su esfuerzo, todo, pero sé en lo que puede convertirse todo esto; esta niñata es demasiado previsible para mí, y no quiero arruinar su historieta de amor con el rastafari ese...



En fin, que se esfuerce más. ¿Yo? Lo justo, tío Pacori, no estoy para nadie.

(Oh, si al menos fueran divertidas como Urkell; suena a lamento, pero en eso, otras solían ser partidazos, mujerones. Creo que estoy condenado a otra noche con El Especial del Humor)

4 comentarios:

El Frankie dijo...

jajaj qué buena conversa. Esa experiencia actoral la tienen todos los hombres! claro que algunos más desarrollada que otros xD

Elmo Nofeo dijo...

Presiento que cuando llegues a los 40's, te vas a arrepentir de lo que estas haciendo.

Que te cuesta hacer un esfuerzo y darte un tiempo para cada una de ellas, es lo más bacán de los 20's.
El resfrío se quita con chelas heladitas.

Un abrazo.

Raulín Raulón... dijo...

Frankie: No creas que es don general, a veces la otra experiencia actoral hay que traspasarla a este ámbito. Me conozco, ya me conocen y saben que soy más dulce que un turrón.

Elmo: Nada me aseguraba KAS, es más, los antecedentes decían lo contrario.

No pienso hacer esfuerzo por alguien que, ya con pruebas de sobra en dos de los casos, no haría ese mismo esfuerzo por mí.

Lo de las chelas es cierto.

merlina dijo...

Primero: espero que ya estes mejor
Segundo: que buena actuación, auque parece que la chica se molesto...
En fin no tomes mucho que te vas a empeorar...