viernes, 2 de noviembre de 2007

Sexo hasta por el ombligo




*** KAS (o kas, cass, qas, cazz, kazz): 1) Sust. Coito, relación sexual heterosexual. Tuve mucho KAS después de la reuna. 2) Adj. Persona del sexo opuesto muy atractiva de actitud y/o de apariencia. La profe se pone muy KAS cuando incide en esas cuestiones de género.


Después de ver ese mediocre capítulo de esta serie, que sí logró engancharme con su primer capítulo, pensé en algo que conversé con Eva María mientras peregrinábamos de cafeta en cafeta de la universidad hace algunos días. Lo recordé porque el encanto de aquella historia, mejor dicho el "enganche", era la cuestión esa del patita que pide a su futura esposa tirar con las dos amigas que lo acompañan para compensar el hecho de que ella se había tirado al stripper aquel, aparte de las sobreactuadas escenas de los tires y la lividez del guión. ¿Tanto puede engachar el sexo, tanto importa? ¿Es así, o es que nos lo están metiendo hasta por el ombligo?


Es verdad que la razón primigenia y más profunda en el inconsciente humano para buscar una pareja (al menos del sexo opuesto) es la procreación, lo que incluso llega a explicar el porque de la preponderancia de la fidelidad femenina sobre la masculina (no recuerdo en que blog leí aquello, algo más conservador de lo permisible, pero la explicación resulta bastante coherente). Sin embargo, aparte de dicha procreación, implica también la construcción de un nucelo, un vínculo (cuando explique esa teoría, utilizaré esas palabras, es algo que también llegas a procrear), lo que entre otras cosas se manifiesta a través de un buen KAS, de un buen acostón, como les guste. Esa es la diferencia con la imagen de sexo "libre" que ahora nos venden, meramente antojadizo y casi como un inflador social, más desordenado que rollos de fotógrafo obeso, que lo aparta también de la posibilidad de concebir la necesidad sexual como un imperativo catégorico, osea sin que necesite explicarse su existencia.


¿Qué es lo que te promete un comercial de camisas como John Holden? Que serás el más KAS en el matrimonio de tu pata o que podrás tener hartas mujeres, ni hablar de los productos Aval. Después de eso, ¿cuánto joden a un pata que no tiene sexo por más de un trimestre? Bastante, casi tanto como podrían joder a una chica virgen después de los veinte años, acusándolos incluso de indeseables y todo. Creo que incluso hay lugares en donde contratan gente por la facilidad o atractivo sexual, hablando de oficios no necesariamente de carácter intelectual... ¿es qué ahora tendremos un nuevo criterio de calificación personal: La capacidad productiva? Podría ser, sobretodo si fuésemos mamíferos de crianza...


A la edad que tengo, veintitantos, varias cosas han pasado por nuestras vidas, cosas que en su tiempo tuvieron una importancia increíble y que hoy sólo me importan para hacer gracia de ello. Por lo que en mi ya lejana adolescencia hubiese matado hoy simplemente no me anima lo suficiente, ni para matar a una mosca, por el hecho de ser cada vez más exigente con las cosas y por buscar cosas cada vez más permanentes. También en este tiempo descubrí algunas cosas que pueden aliviar esa famosa tensión acerca de tener o no KAS, lo que significa eso y todo, que expondré, incluso con cierto ánimo de arruinarles las expectativas a algunos y parecer un gazmoño a los ojos de otros, sobretodo hombres, respecto a nuestro buen amigo coito ergo gol.


1) Lo que quieres no es KAS, necesariamente: Definitivamente, el objetivo último de muchos de nosotros en diversas ocasiones no es compartir un momento con otra persona, sensaciones diversas a través de todos los sentidos habidos y por haber, sino simplemente venirse, correrse, darla, tener un orgasmo. Es por eso que muchas veces llegamos a utilizar otro cuerpo para masturbarnos o donde eyacular, sólo por hacerlo, incluso cuando aquel cuerpo nos estorbe...


2) KAS no es sinónimo de orgasmo: Especial para hombres, pregunta con necesaria respuesta sincera, ¿alguna vez nos tocó alguna sesión que terminó con empate a cero? A mí sí y creo que a muchos de ustedes también. En las mujeres es explicable porque es más difícil y porque la penetración no implica lo otro, pero en nosotros los hombres es un tema tan poco abordado que poco preocupa, hasta el día de hoy al menos. ¿Por culpa de ella? A veces sí, a veces no, pero el punto es que esas ocasiones fueron olvidables, decepcionanes, deprimentes, como aquella que les narré la otra vez y a dos partes... ¿a cuántos de ustedes puede pasarles esto muy seguido?


3) KAS socialmente requerido: Como dije antes, muchos nos vemos obligados por ciertas circunstancias a intentar, al menos, acercamientos sexuales. Las presiones son de diversa intensidad, la necesidad de no parecer un huevón o un macho inactivo también, aún cuando la teconología y el avance nos haga parecer más evolucionados y con mayores aspiraciones humanas. En ese aspecto, hay quienes tienen razón en atribuirnos a algunos una eterna adolescencia mental, en la cual hasta seríamos capaces de pagar por... con tal de no jalarse la tripa...


4) Consecuencia indeseable: Eternamente, gracias a ello, Delia Fiallo nos talló a todos con ese mismo apéndice, para luego ser un modelo presente en el inconsciente novelero, luego siguieron varios más, todos ellos celebres ignorantes del cerebro masculino, el cual pretendieron moldear a través de dos o tres tipos que se les cruzaron antes. Los hombres quedamos siempre como bestias eyaculatorias subordinados a la voluntad del de en medio, ellas quedaron como las que determinarán (o condenarán) su vida gracias a KAS, KAS quedó como un hecho definitivo y fin de muchas cosas. Osea, un arroz con mango transmitido desde América para el resto del mundo.


5) KAS chatarra: Así como, por necesidad de tiempos ajustados y cada vez más necesitados de productividad, no sobraría tanto tiempo ni espacio ni dinero para una alimentación realmente sana y disfrutable. Igual, con tanta presión, tanta inducción y con la falsa valoración de lo que significa, y en las condiciones que tenemos, se nos persuade de buscar resultados, sea como sea, incluso creándonos arrechuras y necesidades afines cuando estábamos tranquilos jugando Monopolio con ella o levantando pesas para después comer alfajores. ¿Consecuencia? Frases como "Polvo es polvo, lo único que queda", "En tiempo de guerra, cualquier hueco es trinchera...", "...y en tiempo de paz, ningún KAS está de más", "La desesperación, cuñao... LA DESESPERACIÓN!!!!".


Como dije, no soy ningún moralista, pero sí tiendo a la iconoclastía (o inconoclastia, es un sustantivo derivado creado por mí). Y como en todo lugar ahora reclaman ser "open mind", bueno, supongo que también tendrán mente abierta para esto, ya que no quiero confesar ahora mis aventuras sexuales, sino lo que pienso y también siento; de paso, destruir un poquito esa demanda de ser taaaaaaan abierto incluso para admitir cosas que no tienen que ver con uno o que en condiciones normales no aceptaríamos.


Me encanta jugar a ser creador y dueño supremo del universo con una diosa compañera, pero detesto cuando dicho ritual se convierte en una veneración a un becerro de oro (por cierto, PUAAAAJJJJ con las joyas doradas), en una procesión pagana llena de leyendas y demandas innecesarias. Si hay algo que me aprece un modelo a seguir es el del amor de Lennon por Yoko en su propia religión, por deseo de ambos, con la satisfacción de sólo tenerlo y sin que prometa algo más o algo menos.


Lo confieso, adoro el sexo, adoro el KAS, me encanta cachar (hace tiempo no decía esa palabra, menos mientras tecleo), me gusta todo lo que tenga que ver con "el amor y la belleza" (con la voz de al presentación de La Serie Rosa), pero no por el ombligo, ni por el de ella ni por el mío. Y sí, también me gusta aguantar cierto tiempo; cuando se come con hambre, la comida es más rica.


Me gusta esta canción, para que vean que esto no es cosa del nuevo milenio. Sin duda, uno de mis grupos del top 5.

4 comentarios:

Descartada dijo...

gracias por la visita n_n

nos leemos..

Romy dijo...

Hola! Q interesante tu post, sobretodo viniendo de un muchacho (a veces es poco común que se expresen así). A veces todos no buscamos KAZ sino "un poco de amor" como diría la, en su mejor momento morena, Shakira.

EmPapeLada dijo...

Regreso al mundo blog!!! Y bueno, no es mi intención narrar mis experiencias con el KAS, porque KAS KAS no he tenido, sino...casi casi, pero justamente... los hombres...sus actitudes, me dejan tanto que desear, me asustan.

Me sicoseé (está bien escrito?) mucho más con tu post. Hombres que sólo buskan tirar por tirar, y yo toda monx...creyendo en el amor, a veces....waaa!!!

"P" dijo...

no sé de KAS, no pretendo tenerlo.