viernes, 4 de abril de 2008

Retorno



Miguel Ríos - Blues del autobús



Un pecado capital en este viaje de regreso era dormir y perderme todas las vistas del ascenso a Ticlio y descenso a Lima.



Otro pecado capital hubiese sido no sentirme feliz después de estos tres días y medio. ¿Cómo no?



Esta vez jugué bien. Siempre tuve miedo de cerrar ciclos, prefería "darle tiempo al tiempo" o "que las cosas se den", o "estar cerca en el momento de la solución", contradiciendo totalmente una verdad que incluso ya había admitido: No estoy dentro de los favoritos del destino, si lo tiene, no debería esperar algo suyo a mi favor. Y tal vez fue por suerte que elegí tomar el toro por las astas y volver sentirme totalmente libre, sin atadura alguna o crimen por resolver, simplemente aposté pore mí mismo sin esperar demasiado y gané.



Siempre hice la diferencia entre recordar y rehacer la historia, y lo que hice ahora fue lo segundo. No tenía porque, a pesar de los años y pasos que tomó el avance, dejar esas buenas costumbres de mi juventud sólo porque con tres o cuatro personas "no hiciesen efecto". Son parte de mí, así de simple, y ahora más que nunca.



He prometido volver porque, entre otras cosas, me quedé sin conocer ciertos lugares, porque he sembrado y quiero volver a ver como anda el árbol, porque armé mi propia ilógica para estar feliz con buenos resultados y esta vez, mi felicidad no fue tan exquisita pero fue plena. He conocido gente maravillosa, sitios de la puta madre y, sobretodo, he sacado una nueva versión mía.



Ya ha comenzado una nueva etapa para mí, y esta vez todavía tengo las cosas bajo control. Ya sé como tenerlas, de todos modos, y mantener el mismo juicio en la ciudad con la que ya estoy planeando romper palitos. Los amores son así: Cuando son mediocres, van desapareciendo, lentamente, hasta que la quemazón de uno nuevo termina por calcinar completamente la anterior situación.



Por otro lado, las caminatas solitarias y los momentos en mi habitación me hicieron pensar en todo el exorcismo que tengo pendiente en Lima, sobre lo cual ya tengo resueltas varias cosas qu aplicaré en estricto orden.



En fin, sólo resta el "Hasta luego", sin duda alguna. Simplemente, recuerda viajero que en el Mantaro fuiste feliz, que eres una nueva persona y posiblemente en Trujillo también seas feliz.



Aún así, ciertas despedidas tienen cierta pinta melancólica, ¿me lo peuden negar?






Son los ojos con los que veo el flanco occidental de la cordillera, si pueden mirar más allá, 180 kilómetros aprox., se encontrarán con Lima, su mundo, su ruido, su ciudad y, mal que bien el hogar de my life, my dreams... y posiblemente no sepa como enfrentar nuevamente a este basurífico amor.

PD: Tengo la sensación de que estoy olvidando algo muy importante respecto de este blog. Ya lo recordaré el fin de semana.

6 comentarios:

Sonia Luz dijo...

Hermosa (casi) crónica.

Saludos y bienvenido a esta Lima tan bullera, contaminada, intransitable y ... fascinante

EmPapeLada dijo...

Return to saturn...es el nombre de un disco, pero just forget it...

Eso de que no somos favoritos del destino...es muy cierto, por eso, posts como los tuyos me hacen sentir orgullosa (?) y bien, si el año pasado algún pata quiso agarrar conmigo y atraqué, /ojo, ellos conmigo, no YO CON ELLOS/ porque siendo niña buena, me he dado cuenta que no saco nada...

Plop!!! Es lo que pienso...

CÓMO ES ESO QUE TE VAS A TRUJI???? Te envidio U_U

Raulín Raulón... dijo...

Sonia Luz: Muchas gracias, de veraz. No sé si eres Sonia Luz de Habla Sonia Luz, hace cierto tiempo que no leo tu bitácora, de ser el caso.

Se agradece la visita.

Chana: Lo de Trujillo es sólo una posibilidad y una escala hacia el verdadero destino: Cajamarca.

Y sí, las posibilidades son lo único en el universo que no tiene repetición. Era de hacerla: Mercado cordial, sin nadie que jodiera alrededor, sin riesgo a quedar mal ante nadie, pues todo se queda ahí.

Eso del Dios muerto también me remitió a la pela, y creo que es algo concientemente generalizado entre la gente de la sierra (o una buena excusa mañuca) e inconscientemente entre los capitalinos acampantes.

Fiore dijo...

siempre es muy satisfactorio regresar;)

bso

Elmo Nofeo dijo...

Bienvenido a la "civilización".

merlina dijo...

hay veces es bueno cambiar de "aires" por un buen tiempo pero como la costumbre es mas fuerte optamos por volver...
y una vez mas me pregunto porque los recuerdos nunca dejan en paz...