sábado, 16 de junio de 2007

¡VALOR!

Qué ridículamente triste se puede sentir uno cuando no puede ni hacer eso de tocar la nalga y esconder la mano, o sentirse varios metros más abajo cuando ve una discusión entre un (foquin) cobrador y alguien que se atrevió a pagarle pasaje escolar y siente una tranquera mental que le impide hasta mover el diafragma. Ni lo uno ni lo otro puedo hacer, ni el "bien" ni el "mal", simplemente me hace sentir un pobre pasajero inerte, sin esencia ni reacción.

Hay momentos en que la parálisis es engendrada por la razón o por uno de esos movimientos desconocidos, a los cuales llamamos fantasmas, fobias, temores, nicht maras, aquellos seres todopoderosos y malignos de la oscuridad de la mitología germánica a cuyo nombre se atribuye el origen de la palabra nightmare (pesadilla), cuando estos demonios se apropian de la mente de alguien en su estado más vulnerable: La inconciencia del sueño.

Un estado de conciencia similar parece que estoy pasando ahora, pero en verdad no quiero ni confirmarlo ni admitirlo.

Hace más de una semana que he decidido dejar las cosas con J en stand by sin haber avanzado mucho, pues realmente no quisiera "avanzar demasiado" ni tenía con qué en los últimos días: No la pasaba tan bien, me hastiaba demasiado mi chamba y tuve que pasar por el horroroso trance de ir a entrevistas en sitios mucho mejores para mí sin tener la posibilidad de dejar mi prisión laboral (por guarro, tengo la sensación de que me encarcelaron por guarro), sin contar mis ataques de envidia hacia otros con mejor suerte o más mérito que yo. Realmente, no quería contagiarle mis paltas, ni maltratarla ni hacer que se ponga en alerta, así que mientras permanezca erizado, no habrá J cerca de mí.

Habiendo pasado ese período, he decidido volver a tener contacto con ella, escuchar su voz de mujer de treinta y tantos años (que en verdad, no tiene, aunque lo creí así por eso y otras cosas) controlando a sus hermanos menores y contándome sobre lo que andaba pasando por su vida. No sé porqué, pero quiero jugar al tonto hasta cierto punto, sober por dentro esta dosis de adrenalina que comienza a desbordarse según siento, perdiendo la razón a plazos. Sin embargo, la razón todavía no se va, y cuando el perro se queda, las pulgas también, en este caso el miedo.

La llamé una noche de regreso en casa, no estaba. Eran casi las 10, día martes y comencé a tejer sospechas como suelo hacer cuando mi cerebro esta lleno de emociones insatisfechas y carente hechos: Es el día ideal para ir a ver una película (CON ALGUIEN!), o no sé, tal vez estaba viendo a alguien que necesitaba ver aún cuando sea día de semana (eso paso conmigo, pero igual), no sabía, creo que conjeturé alguna estupidez más. Para seguir maltratando mi cuerpo y mi mente, entré a su jai faif mientras fumaba unos cigarrillos, a ver los comentarios de fotos y las semblanzas, y no evité pensar en estos ya amigos suyos que eran parte de su vida, en lo tarde que estaba llegando a su vida, todo lo que me había pérdido y en la desventaja en la que podría encontrarme con respecto al pasado, a aquellos que posiblemente la pasaban de modo similar a mí con la diferencia de que la preferencia podría estar con ellos. No aguantaba, sin embargo, las ganas de encontrar un rastro de realidad, aunque siga torturándome y aunque haya perdido el sueño hasta las dos de la mañana escuchando ciertas canciones de Silvio Rodríguez.

Como digo, aún no quiero confirmar qué siento. He apostado tantos sueños y tantos sentimientos no sólo en este lustro, sino en toda mi vida, que creo que ya se está acabando lo que tengo de fichas y... no sé, puede que el próximo movimiento sea letal y me obligue a retirarme.

Han pasado casi 48 horas, ayer no la llamé porque llegué tardísimo. Ahora estoy sólo, sin ninguna luz impertinente que me haga pensar en los ojos curiosos de alguien, he marcado los tres primeros números y creo que me estoy arrepintiendo de todo, mejor lo dejo, tengo la sensación de que estoy cometiendo los mismos errores que con D o, peor aún, no debería hacer esto, pues de esta forma conocí a Little Miss Sanchains. Parece que los demonios de la noche no quieren dejarme en paz, pero no puedo llamarla desde el trabajo ni de la universidad.

Marco dos número más y me pongo a recordar mi chiquititud, mi adolescencia, mi período en Categorías Mitsubishi Pajero Jr. y Pajero, de mis constantes trabas al hablar y de la sensación de engaño, que detrás de alguna risa o algún comentario, del otro lado del teléfono había una chica hastiada o angustiada porque un compañero del colegio "que no es el indicado" (admitámoslo, nunca me sentí el sujeto adecuado de nadie) la estaba llamando, comenzaba a toser y finalmente perdía la voz o la conversación. Es un clásico absurdo, pero creo que debí apuntar temas como en un par de ocasiones, aunque me arriesgaba a ser descubierto como me pasó con M-I, con la diferencia de que J podría pensar en lo estúpido que podía ser; al menos me servía como una tabla de corcho para flotar hasta el próximo islote, pero no ahora, sin luz.

Marco un número más, tal vez no esté y haya salido con alguien más, pero será mejor confirmarlo. Podemos recurrir a otro clásico: Llamar, escuchar su voz y colgar, al menos esa voz me serviría para inspirar un entrenamiento*** para dormir bien, pero eso también tiene sus desventajas, como me pasó con la otra sanmiguelina, cuya astucia ya podía dominar, pero no contaba con su detector de llamadas de inalámbrico y todos los problemas siguientes. Tengo veintitantos años, no puedo seguir así. Lo único que me va a morder es el corazón, pero un dedo más en la torta no le hace mucho, respirar hondo y ¿discar?

(¿Ustedes qué creen? Por cierto, I'm not in love, so don't forget it, it's just a silly phase I'm going throught...)






*** Entrenamiento: Sesión masturbatoria entre semana y en casa, en categoría Montero Jr. y Montero generalmente ejercida como actividad complementaria. Hay que entrenar para no perder el timing.

4 comentarios:

carmendelly dijo...

Raulin se me hace conocido tu cacharro.. jaja gracias por comentar.. y quien es la vaca sagrada q t referias en mi blog>?

D€m€nT¡∂ dijo...

llamala, deja de preguntarte que sera, que pasara, como reaccionara, etc etc
solo hazlo y no retrocedas... es lo mejor creeme.
saludos

SomeDevil dijo...

Esa cancion me parece de lo mas melosa pero debo admitir que me gusta.........Dime por que Lilith? he leido de ella, dire solo una frase que se dice que exclamo, la cual por cierto sigo al pie de la letra: ¿Por qué he de acostarme debajo de ti?.
Mis lentes de marco negro !! los adoro, aunque se me han caido, los he olvidado,con sus lunas rayadas, alguien me enseño la mala mania de tirarlos por ahi cuando me emocionaba mucho.
Un dia caminando por el centro de Lima una amiga me dice : quieres un helado ? obvio que dije que si.....Me invito el mas rico de los helados al modico precio de s/1.00 dos bolas, de pura fruta, podia sentir en mi lengua el limon recien exprimido, la maracuya mas rica con ese sabor acido tan particular, no se la direccion pero esta al empezar el Jr. de la Union en una esquina donde te venden tu trozo de pizza a s/1.99 con tu cafe, tambien tienes que probar los del dove vai en miraflores a los que le ponen licor, casi salgo gateando de ahi al tomar uno que tenia tequila era una super copa!
No recuerdo si era la sala 10, pero si recuedo que se entraba por la parte trasera, aquel dia aprendi a no ir al cine con gente de mente tan cerrada,que tienen vidas tan normales, que se hacen las cucufatas...solo una de ellas es mi amiga ,pero nunca mas volvi al cine con ella....ja!

Raulín Raulón... dijo...

Carmendelly: Uffff... algunos, pero no te preocupes, no son desarrolleros, felizmente se la agarraron con escénicas y periodismo, hasta donde sé. Sí, nuestras caras son familiares, tus personajes también, hasta puedo asegurar que he llevado un curso contigo.

Dementina: No sabes lo que me pasó, sólo creo que anoche he madurado un poco más.

Some Devil: Supongo que supongo a Lilith ante cualquier posibilidad de algún demonio, por ser la mujer preexistente al hombre y xq terminó en el mar rojo gloria, lejos de lo que los judiítos desearon (y consiguieron, en buena parte) para el resto de mujeres. Por cierto, soy recontrafan de Ricardo Palma, por eso tampoco puedo evitarlo...

Sí, he probado aquel combo helado-pizza, tal vez me supo mejor xq no me esperaba mucho, tal vez xq antes de ese establecimiento ya me había topado con un Bembos más jugoso a la vista pero lejos de mi bolsillo. Algo así, parece que sucede...