domingo, 10 de junio de 2007

Individuos peligrosos (A completar...)

Como ya han comprobado, este blog no desaparecerá sino hasta que yo mismo lo declare, que se me pierda el password o que me cierren por deudas como sucedió con Voyeur. Serenas morenas, serenos bucaneros


Soy una persona celosa por excelencia: Tengo todos los rasgos de ello, soy inseguro, devoto amante, posesivo y hasta Tauro. Eso sí, siempre he tratado de llevar la fiesta en paz hasta donde la dignidad me lo permitiese y hasta donde él, ellas o ellos lleguen al comportarse.


La verdad, no sólo la amenaza de que te quiten la pareja obliga a tomar posturas defensivas, sino también la de inestabilidad, cizaña de terceros (porque cuando hay un campeón, siempre hay tres o cuatro que se ponen a dar querella), exposición a tentaciones, la promoción de un tercero externo, lavados de cerebro con mentiras malintencionadas o la simple pero faltosa sustracción (robo) de tiempo valioso con ella. Sensación terrible que se basa en la creencia de que, de un momento a otro, puedes perderlo todo y sin saber porqué, de que de la nada ella te deje de querer porque ya no estás a la altura de un advenedizo, en fin, mil formas más de sentirlo.



Hasta cierto punto es bueno, porque te obliga a ser mejor y trabajar para seguir ocupando un sitio más importante que otros en su vida y para que ella no quiera dejar de ser la más importante de la tuya; la competencia, aunque a veces imaginaria, ayuda muchísimo. Sin embargo, ya hay cuando uno ya no tiene salida, cuando hay que ganarse un lío con todos y uno(s), en los cuales, tal vez por ser de rangos distintos, no puedes "mechártelos" (sentido competitivo de la palabra, claro, aunque de cuando en cuando una piña no viene mal) a pesar de que estorben, malogren la posición, etc.



La lista que hice es justamente de tipos ante los cuales la competencia es imposible y aún así, aunque sean de "mercados distintos", malean mi preferencia, aunque para ella no entran en el mismo segmento. Repetiré aquel adagio que por anticuado, no deja de ser cierto: "No desconfío de ella, sino de aquel h...", en verdad no desconfiamos de ella, sino que detestamos a aquel tipejo intrascendente que, de tanto ir el cántaro al agua, nos puede traer problemas, hacernos sentir menos querido, robar momentos y hasta obligarnos desconfiar. Eso sí, debo hacer unas aclaraciones.



1) Si eres de los tipos que andan mirando a otras personas como un loco, de pasar demasiado tiempo con tus amigas o arrocharte con la presencia de tu ex, perdiste, no tienes derecho a reclamar. Si tú pides exclusividad, seriedad, fidelidad, tienes que serlo hasta con la mano y con el pensamiento, así que no se pasen de conchudos.


2) Por cierto, ¿por qué hay cosas que ya no puedes hacer con la (el) enamorada(o) y sí con otras personas? ¿Desde cuándo mi enamorada dejó de ser mi amiga o alguien con quien salir a conversar? Es una de esas cosas que he preguntado en mis discusiones. Eso sí, igual a lo anterior, si la excluiste de algo, sorry cuñao, amor con amor se paga.


3) Camaradas, gente linda: Vivimos del presente. Las fuentes de la desconfianza son del ahora, no de lo que hacía el o ella antes. Si agarró con Perico de los Palotes y Salvador Chumacero hace meses o antes de que llegaras a su vida, es su problema; pero si Perico de los Palotes o Salvador Chumacero y ella siguen frecuentándose, ahí sí es tu problema, y tema de otro post.

4) Tampoco es cosa de pensar que tu mujer no tiene autonomía mental, pero igual, hay que saber cimentar y alimentar la confianza día a día, por parte de ambos. Aparte, puede que a veces no conozcas los límites de ella, puede que no sepas que su mayor influencia sea su entorno, mientras eso pasa hay que ser cuidadoso.

Bueno, estos son los requisitoriados en esta comisaría:



1) El mejor amigo: Caracterizado entre otras cosas por su impertinencia, por su impunidad impuesta por ella y su falta de tino.



Igual hay que ganárselo, porque sino no respeta, siempre querrá meter cizaña y juzgar cada movimiento que hagas; si cometes algún pequeño error en un momento de debilidad de ella, pues aprovechará para agigantarlo y ponerse como el "yo te dije". Todo eso, cuando no quisiera serrucharte, o cuando no sea tratado maternalmente por ella.



Aunque ella misma diga que con el nada y él mismo lo confirme por su falta de competitividad, siempre querrá un poco más de lo que se le da y si no, como todo hombre, querrá hacerle perder puntos a uno. Con estas precauciones, puedes estar tranquilo si se trata del típico mejor amigo cabizbajo, "tranqui", con bozo y voz que le quitan edad. Mas, deberás ser más cauto con aquel mejor amigo que es muy chévere, muy pilas, muy de la wich (en caso de que tu enamorada y su grupo común estén cerca de ambientes así, claro), puesto que este sí será agresivo en su serrucho sobretodo cuando tiene el mayor beneplácito del resto de sus amigos (osea, la mayoría de veces), NUNCA le permitas dejarla en su casa (eso es labor exclusiva y excluyente del novio), aparte porque corres el riesgo de que ella lo llegue a admirar más que a tí, e incluso compararlo contigo en una discusión.


Recomendación: Ser el mejor, y cuando no se pueda, alejarse de donde esten juntos si comienza a oler fuertemente a saliva, sobretodo si quemaste CD con Barry White o Rita Lee, que no te malogre la noche ni a ella, que no salga con eso de que "hace tiempo no hablo con él...".


2) El ex que aún es cercano: Definitivamente, su chamba es decidida y significante, no es tentativa ni al champú como la del mejor amigo. En realidad, también es comprensible, extraña lo que perdió por su culpa o por tu culpa y todavía no lo asimila. Aunque yo también desconfiaría de aquel porque siempre guardará algo de encono y la esperanza de recomponer su imagen y siempre tiene posibilidades, fue afortunado porque no le patearon el tablero. En este caso, también es necesario ganarse al grupo de amigos, puesto que si no la haces, siempre favorecerán encuentros entre ambos a tus espaldas, cuando no estés.


Recomendación: Ser el mejor, y aún así, confrontar a tu novia cuando sientas que las cosas, "Si sigues pensando en él, ¿por qué estás conmigo?" suele ser una pregunta que ayuda a aclarar las cosas, que siempre es lo más importante.


3) Aquel brother que conoció en la playa: Es algo personal. Realmente siempre hay poca privacidad en la playa, un día veraniego y menos CUANDO NO ESTUVE AHÍ; por otro lado, a la orilla del mar, los más sociables suelen ser más aventados y con la falta de ropa y otros recaudos, es una situación muy riesgosa. Si se vuelve a presentar, realmente es molesto, sobretodo porque ella le ha presatado atención antes (esta vez, no importa si ya estaban o no) y puede que esta vez pase lo mismo por aquella impresión. Es el más peligroso, porque representa una nueva oferta, un nuevo competidor, casi desconocido para ambos.


Recomendación: No le saques en cara nada, ni le digas que tú también saldrás con alguien más. Si salen por un café o a hacer cosas "de patas", normal; de todos modos tendrás que confrontarlo y proponerle una de esas huevadas llamadas "salidas de parejas", a riesgo de que si él no tiene, tendrá que sacar el violín nomás. Si salen de noche, a chupar o algo así, de todas maneras tienes que estar presente y poner orden; si lo han hecho y no te has enterado, depende de tu aguante en estas situaciones, trata de no llegar al "él o yo, no tenías porque ocultármelo" por más posible y necesario que sea.


Sólo tres por ahora, existentes en mi experiencia y puede que en muchas otras experiencias masculinas. He dejado de lado a aquel que conoció por el jai faif, al patita buena onda, a su vecino, a su amigo gay (no es competencia directa, pero entorpece el mercado), a su jefe o compañero de chamba por cuestión de espacio, falta de contundencia y porque sé que faltan algunos más, y también las peligrosas para las mujeres. Nunca quise ser un policía ni un ser muy cruel, pero mi felicidad junto a alguien suele ser recóndita y costosa, por lo que siempre estaré dispuesto a protegerla serenamente y, aunque por ello no lo parezca, también soy capaz de defenderla con uñas, dientes, sangre, armas, hondas, estretegia, maquiavelismo, etc...

¿Ustedes que opinan?

6 comentarios:

D€m€nT¡∂ dijo...

yo opino que estas right... me gustaria mucho leer sobre el amigo gay... ojala te animes a seguir el post prontito...
saludillos

Raulín Raulón... dijo...

Tranquila, tema sobra.

No quería mencionar todas las veces en las que sentí celos, ¿ves? Realmente no quiero dar imagen de superceloso, pero parte de este bloggy (gracias por tenerle cariño, por cierto) es la sinceridad, así que tema sobrará. Adiós!

D€m€nT¡∂ dijo...

eso espero, porque ya andaba yo acomodando bien mis cuatro letras para leer tu post (que me alucine iba a ser kilometrico) y no pes, me lo cortaron buuu ajaja... la verdad es que tienes una forma de escribir diferente y eso hace agarrarle cariñito :)
cuidate pes y ya estare pasando por aquip

Sinnadaquedecir dijo...

No comparto la opinión del mejor amigo. Mira mi mejor amigo no es el tipo de lentes o bozo. Mi mejor amigo es un chico pilas, atractivo y muy caballero. Sin embargo entre nosotros existe PURA AMISTAD, jamás ha intentado serruchar a mis enamorados, es más, él me da el punto de vista masculino que muchas veces necesito; me ayuda a comprender mejor las cosas y su palabra muchas veces han acabado con mis pleitos amorosos. -Sin nadaquedecir (sólo calzones)

Raulín Raulón... dijo...

Sinnadaquedecir:

Claro que no, no necesariamente es así en cuanto a apariencia, en realidad me fui a un extremo del que fui testigo miles de veces (incluyéndome, hace casi una década), sin incluir la innovación de la cargadera de cartera ya bastante profesional.

Coincido en que en muchas lindas amistades así no hay nada y de parte de uno de los dos, mejor que ni haya, hasta... sí, hasta que en algún momento no simpatiza y, peor aún, siente que le estás quitando algo y (por eso, o porque era latente) descubrió que sentía otra cosa (sí, es jodido, pero shit happens).

Recuerda que este punto de un hombre que no cae necesariamente bien al mundo, y que todo en el mundo tiene un límite, un estatequieto o un hastaquí, incluso la amistad sin intenciones.

Eso sí, detesto lo inoportunos que pueden ser, sobretodo cuando arruinan sorpresas o cenas en casa...

C. Giuliana dijo...

Yo creo que tendría qeu cuidarme de mi mejor amigo gay xD y hasta de posibles desvíos de un futuro enamorado, es que pasa cada cosa, que uno siempre tiene que crear nuevas estrategias para proteger sus intereses jaja.