sábado, 23 de febrero de 2008

Dilema (¿Gran sexo o seguridad emocional?)

Este es un sábado un poco distinto: Se cruzaron los planes.



Había evitado está situación con éxito, de no ser por una llamada inoportuna (impertinente no, esto no tuvo jamás intención de causarme molestia) de una muy buena amiga, ayer. Inoportuna por la hora (7:30 p.m., mientras acaba de armar el escrito de una contestación) y por otra circunstancia anterior en el tiempo: Ya tengo planes cuajados. No es que esté por llamar para confirmar, sino que de todas maneras salgo con La Mujer Mayor (ya les contaré de ella) por unos tragos y puede quea bailar: Sí señores, me atreveré al menos a eso si la cosa se pone peliaguda, un aplauso para mí en el Juego de la Oca.



Como dije en el anterior post (que en realidad ya acabado, pero es un inactual e inevitablemente no tiene la prioridad de una noticia), una ventaja de los grupos de amigos es que ahí siempre se tiene asegurada una camaradería tal que no se extraña nada más en el mundo. Sin embargo, también he pensado muchas veces que esa idea es una señal de la enfermedad de Hernández según Guillermo Nugent (Ribeyro, señores, Espumante en el sotano se llama el cuento) presente en mi cuerpo después de ciertos incidentes desastrosos y mi contacto con la función pública, ¿en qué consiste? Pues fácil, contentarme con ser parte de cualquier grupo, aún cuando tenga cualquier parte o uno de los últimos eslabones por el sólo hecho de no tener que comerme sólo este pan de kión, cosa que porsupuesto deja un sabor casi tan amargo como el del kión.



En este caso, me siento muy bien con mis amigos de facultad, sin embargo, yo sé en que consisten más o menos estas salidas de sábados: Chicas divirtiéndose, seis, hombres vigilando que no haya ningún faltoso, cuatro, organizando, y luego dispersándose en la discoteca para reportar sus avances una hora después: Dispersión total. No estoy en contra de que ellas pesquen, como alguna vez se lo comenté a mi amigo Lucho cuando me dijo: "NO ES CUESTIÓN DE QUE MANDES O NO!!!!!!! ES CUESTIÓN DE QUE NO TE TRATEN COMO UNA ZAPATILLA, QUE TE RESPETEN!!!", pero simplemente quiero algo para mí también, tengo derecho a ser egoísta y ahora que lo pienso bien, Lucho tiene más razón cada vez, y está acrecentará con el correr del tiempo.



Seamos sinceros: En una salida de sábado, a una discoteca, entre amigos, uno se puede divertir mucho en ciertos supuestos, en ciertos casos, pero realmente eso de sentirse seguro y protegido suele desaparecer con el trago, y a veces verse forzado a deambular entre desconocidos que simplemente ni te paran el pase. Por otro lado algunos hombres, más específicamente Lucho y yo, sufriremos un poco por arriesgarnos a romper una promesa de año nuevo: En el 2008, no permitir que nos pongan de preliminares de nada ni nadie, somos mucho más, valemos mucho más de lo que podemos afirmar (sic), y somos estelares o nada.



Y, en este caso específico, dolería más dejando de lado la otra opción.



Al fin se dio el hecho de salir con La Mujer Mayor. Como mencioné líneas arriba, es un plan mucho más tranquilo, que me da para hablar a volúmen formal y, sobretodo, ser lo más directo posible. Vale decir, aquí puedo jugar totalmente a la ofensiva, nuestro plan de amistad es muy distinto al cuasi adolescente que tengo con gente de mi edad, aquí si sale acostón nos vamos para adentro, sin paltas de vernos la cara al día siguiente. La Mujer Mayor me resulta muy atractiva por esto que me ofrece, porque su compañía también es muy amena, entre otras cosas que les contaré en un próximo blog. Pero hay más:



1) Cada uno será el estelar del otro este fin de semana.
2) Esta vez, tengo mucha fe en salir ganando.



La cuestión aquí es arriesgarse. Hablando de forma realista, el fracaso es una variable y es la que aleja de esta opción. A pesar de que podría seguir llevando la fiesta en paz, me jodería muchísimo saber que la noche del 23-Feb, alguien se va ir a su cama sólo, como aquel niño de la cena miserable, llorando de hambre, desvelado. Así de simple, me jodería muchísimo irme a mi casa sin KAS al terminar esta noche si opto por este carrete, la probabilidad en el otro es mínima, ellas (por más buenos y divertidos que puedan ser) creen que la amistad... ustedes saben... no se mezcla con la atracción... (osea, su amigo no cuenta como hombre, quitando nuestro derecho constitucionable a ser considerados en lista y a competir con otros, ganemos o perdamos).



Me jodería más porque hace tiempo estuve machacando los intentos con ella, que no es ni a balas lo mismo que salir (salir en plan piola, aunque termine con cada quien en su jato y porque la complicidad eterea no me molesta, en camas distintas, o con todo, también piola) con una chica del gimnasio (posts pendientes) o, en palabras secas y duras: UNA CHIBOLA.



La Mujer Mayor tiene detrás suyo mucho más que una mera atracción, ostenta la confirmación de una teoría que hace tiempo solía esbozar, y posiblemente la fórmula de la alegría, esa versión en sachet de felicidad que puede llegar a costar más que esta al acumular porciones, pero que tiene el mismo efecto...



Mas, lo más grave sería en este estado de libertad autoimpuesta, mientras el Expediente J lo tiene el analista, devolviéndome al estado de la duda acerca de lo chévere de la libertad, o la duda sobre su existencia, algo de lo que no hable aún, ¿verdad? Les agradezco mucho recordármelo, si no es un tema pasado, prometo tocarlo en poco tiempo.



En fin, ustedes creo que pueden darme muy buenos alcances. Sugerencias se aceptan, dólares y euros también, hasta las sugerencias del Pajero Maldito son bienvenidas.

1 comentario:

Virgen dijo...

Esta bien q pienses en ti, q pienses en no solo pasarla bien con amigos, sino pasarla bien con alguien especial. Personalmente adoro amis amigos y amigas pero tener una cita psudo-amorosa es muy bonito jejeje (sone hueca no?).

Los amigso siempre estaran, no solo lo sabdos por la noche.

te aregio apra leerte.