domingo, 4 de enero de 2009

La Libertad

La gran mayoría de gente piensa que la soledad es sinónimo, necesariamente, de tristeza. Tal vez porque a toda esa plebe humana se les hace abismalmente difícil manejar ciertas situaciones sin otro ser humano enfrente, sin una confrontación o diálogo. Eso trataba de explicarle a una amiga con la que hablaba por celular mientras el bus de Linea pasaba por la Av. Zarumilla.


- No, no me estoy yendo apenado, sólo necesito relajarme un poco. Apenado en fase suicidio estaría si me hubiera ido en nochebuena, pero no...

- Me voy al norte, y creeme, se me hace extraño pasar por el Cono Norte limeño.


Y no porque sea una persona eminentemente metropolitana, no, no. La verdad es que nunca había viajado al norte en bus, nunca se me había dado y bueno, cuando toca, toca; y si no toca por la fortuna, tocará por la razón, y si no, por la fuerza, bien a la chilena. En fin, tal como cuando me tocó esconderme en mis querencias del sur (la última vez fue en Ago-2006, después del caso Limón), tomé mis cosas como única compañía, no sólo por la necesidad de reflexión y distensión...


Viajar sin compañía para mí es como comprar un juego de lotería cuyos números voy escogiendo a medida que pasan los días en ese lugar, y de acuerdo a esos números, podría decidir si ese lugar es o no es mío, como premio mayor del juego; entre otras cosas, los viajes son posibilidades para sacarle el jugo a la soledad, contra lo que piensan otros en su legítimo derecho y con buenos argumentos, por lo que preferí hacer refresco. Lo hice, porque sé que mal que bien, vaya donde vaya, estaré solo, pero ese estado no es excluyente ni definitivo: Uno está como lo siente, o como quiere que lo sienta, y si puede revertir ciertas situaciones, de hecho podrá irse más que satisfecho.


Literalmente, viajé a La Libertad, y no sólo de libertad de una posible relación fidelidad moralmente forzosa e insatisfactoria, sino a la libertad de mis fantasmas, que se quedaron en casa. Me di cuenta de lo divertido que es pensar en más personas aparte de uno mismo cuando se recorre un camino, en el encanto de detener el paso propio para esperar a alguien y afianzar así un compás en las huacas de Moche.


Fue divertido el día con E, desde las huacas hasta el atardecer en Huanchaco y la noche con algunas botellas de Pilsen Trujillo en la víspera de su viaje a la capital; más que divertido, fue hermoso encontrar a la mujer ideal encarnada en una publicista guayaquileña de 27 años que adoraba las canciones de Miguel Bosé en mi mp3, aunque sea por las 12 o 14 horas de jornada muy particular, compartiendo trago, anécdotas, cómida y fotos, hartas fotos que aún le estoy pasando por Messenger. Y pasó todo lo que tenía que pasar, en su justa cantidad, como para que ninguno de los dos se quede con un recuerdo inconforme de Trujillo, sus alrededores y sus visitantes.


Ni hablar del reencuentro con N, aunque de sentimientos variables, pero igual o mucho más indelebles. No nos vimos nunca más desde aquel lejano seminario de Derecho de la Competencia de hace ya casi tres años, tampoco hablamos mucho, casi nada, por ningún medio; su vida y la mía habían continuado como si ninguno de los dos se hubiese topado con el otro alguna vez, como quien encuentra en pleno zapping un programa estupendo, y sin embargo, mucho no se esfuerza en seguirle el rastro, el canal o los horarios. Hasta el momento en que lancé un mail incendiario hacia todos mis contactos antes de mi viaje, con casi todos mis datos por si querían darme alcance en Trujillo...


Sólo pude devolver la llamada a mitad de la jornada con E. Estoy seguro de que N no tiene idea de este blog, ni que de Raúl Arturo del jai faif mío (pues al tener mi mail, tenía mi jai faif y su clásico journal) había pasado o me había "especializado" en Raulín Raulón, por lo que puedo confesar que, sí, le contesté en el baño, sentado, en una posición cómoda para aguantar el asombro y para dar descanso a mis deshidratados pies. En lo poco que pudimos hablar hasta ese momento, sólo supe que no estaría mucho tiempo por ahí, pues estaba trabajando en Lima, en la misma profesión de siempre, la que despertaba la tirria que nos hizo tan próximos en aquel lejano 2005...


Con N, la historia en realidad es un poco más larga, más interesante y más competitiva (entre otras cosas, porque N es peruana, y aquí, perdóname E, sólo compiten peruanas o residentes en el Perú). Digo "es" porque al igual que tuvimos Trujillo, tenemos Lima, porque su versión 2008-2009, ya algo reconciliada con el Derecho, más comprensiva con lo extraño y a la vez más fascinante, me gustó mucho más. Pero me quedo por aquí nomás... porque son más de las 6:00 am del segundo día del 2009... y porque mucha más meditación hay para escribir y más tela hay para cortar...


Nota 1: El propósito de este post era reconfirmar también, sin miedo, algo de mí: Que en cierta forma, pensar en mí mismo siempre habrá de significar pensar en alguien más. Suena inmaduro, pero mis historias difícilmente serán ficticios soliloquios, mis pensamientos en Huanchaco y Chan Chan tampoco lo fueron, ni en ciertos caminos...


Nota 2: Sobre año nuevo, juro escribir un post aparte, porque fue otra Lotería en la que le pegué al gordo. ¿Saben? La vida es el más apasionante de los juegos, pero a veces el azar suele dominarla... este post vendrá con la primera resolución del año.

Por supuesto, una de mis canciones favoritas: Tren al sur, aunque nos hayamos ido al norte, y aunque toque buscar ciertas contrapreguntas en el mar.

6 comentarios:

Maria Vanessa dijo...

Yeah! Genial que te hayas ido de viaje, el norte es increible!

Espero con ansias el post de fin de año!
Besos my deaaar!

El Chico Nube dijo...

Trujillo es una ciudad linda. Y nada mejor que escapar de Lima en fiestas. Nunca está de más un viaje solo. Sobre todo si tienes la suerte de cruzarte con chicas que tengan tus mismos gustos musicales.

Un abrazo,

MARTÍN RINCÓN HOEFKEN dijo...

Divertido como siempre, compadre. Me gustó mucho el post. Ya creo habertelo dicho antes, me pareces muy ingenioso. Desde chico fuiste así. Un abrazo muy grande y que este año tu blog siga tan bueno como siempre y el mío, pues, mejore un poco. Manolo dice para reunirnos mañana, a las 7pm en el Café café... Hay que comuinicarnos en la noche o por último en la mañana, sería macanudo...

Lara Holmes dijo...

Yo nunca he viajado al norte u_u ...quiero ir...abuuuuuuuuu....
Y en año nuevo me tuve q quedar en casa xq tenía los ojos rojos y me ardían...abuuuuuuuuuuuuuuuuu

Raulín Raulón... dijo...

MaiaVane: Sí, el norte es precioso.

Aunque debo confesar que me gusta más Piura, me he sentido demasiado bien en Trujillo, dentro y fuera del huevo colonial. Piura es, digamos, para no ir solo.

Chico Nube: Concuerdo contigo, CN, en lo del escape.

Y mira tú, parece que me andas monitoreando, jeejeje, yo normal. E y yo terminamos de enganchar gracias a Miguel Bosé.

Martín: Gracias por los buenos deseos.

Lo que no tengo seguro es mi disponibilidad para el jueves después de las 8:30, tendría que evaluar la situación; yo espero sus comunicaciones, saben que estoy dispuesto hasta antes del sábado.

Lara: Tienes que hacerlo, así como yo tengo que ir a la selva.

Yo también estuve por quedarme, pero es cosa de otro post.

Yvonne dijo...

Y no me digas poooobre (8)