miércoles, 23 de julio de 2008

¿Ves? Te dije que sí dolía

De acuerdo a lo publicado por la BBC, el amor de veraz, y literalmente, duele.


Según los estudiosos, el dolor emocional que puede traducirse en daño físico a partir de tres hechos: El rompimiento de una relación, la exclusión social o la pérdida de un ser querido. Y bueno, creo que antes de este pronunciamiento, todos nosotros alguna vez anduvimos tentativamente alrededor del descubrimiento de ese hecho, ¿verdad?


Lo que más existe en el mundo es la exclusión social, pero esta es específicamente más grave en el momento donde uno comienza a construir redes necesitadas inconscientemente: La niñez y adolescencia. En realidad, la vida de un adolescente obeso o, por ejemplo, con acné severo se convierte en un círculo, pues a medida que es más rechazado, la razón principal de su rechazo crece como su barriga o la cantidad de chupos (jajajaja, me da risa la palabra "chupo", jajajaja), pues como sostenía sabiamente Kevin Arnold, "...en la secundaria, eres lo que otros piensen de tí".


¿Por qué lo anterior no es tan grave? Así como parecen más frágiles, en los más jóvenes las heridas cicatrizan más rápido, y también por otra razón: El joven que sabe que ese no será su único sustento de vida social, comienza a hacerse disidente. Esta conducta consiste en construir o seguir una ideología distinta a la reinante entre en el mundo adolescente, haciéndose parte de comunidades más pequeñas y extrañas para los demás, donde el o la joven se sienta más a gusto.


Eso diferencia, por ejemplo, a los subtes, a los punkekes y a los recientes emo de, caso típico, la gordita del salón (a diferencia del "gordito", ella siempre intentará caer bien, fracasando estrepitosamente hasta que...), el chancón entusiasta u otros mansos ante el poder.


Love hurts?





Vamos con lo interesante. Con la confirmación científica de lo que ya sabíamos.


Como toda herida, las decepciones amorosas de todo calibre dejan un impacto fuerte, en cuanto a amargura y a experiencias: "Nunca más te metas con huevonas que conoces en discotecas", por ejemplo, o sino "Jamás confíes el quehacer del corazón en alguien que te suelta KAS tan fácil", son precedentes de observancia obligatoria en esta casa, llegando incluso a prejuicios y limitaciones ciertamente más graves.


Nunca he sido una persona enfermiza, al contrario. Mi única gran dolencia fue mi asma infantil, que se me fue incluso mucho antes de cambiar la voz, y créanme, a los ocho años difícilmente podía perder el aliento por alguien. Sin embargo, me veía prevenido por ciertas cosas.


Recuerdo esa incendiaria noche de Junio del 2002. En mi pecho, la circunferencia de la herida seguía crepitando e iba extendiéndose, haciendo crecer el vacío en mi tórax que incluso me impedía respirar tranquilo o sostenerme en pie sin pensar que era falso. Fue la última vez que hablé con LMS en mucho tiempo, mientras la quería; cuando descubrí su jugarreta, sentí como un volcán se abría en el mismo lugar, pero sólo hasta cierto punto: En el año 2004, ya existía un tejido más fuerte.


Esos fueron dos supuestos: La pérdida de un ser querido (no necesariamente por muerte, en el 2004 tomó lugar el fin del fin) y la ruptura de la relación (tan dolorosa como abrupta fue, 2002).


Después de eso, me creí fuerte, invencible, nada malo podía pasarme, pero no contaba con el exceso de café, de trabajo monse y, sobretodo, de Limón. Esta derrota mía, que incluyó un escandalete que aún estoy aclarando, me forzó a huir (casi literalmente) de esta ciudad, a mis cuarteles del sur. De regreso a clases, a la vida limeña, en Agosto del 2006, alguien había vuelto a atacar, y por donde menos lo esperaba: El estómago, en plena clase en Fundo Pando.


En los anteriores cuatro meses había incubado una gastritis que había tomado proporciones importantes, combinando esos factores desfavorables mencionados con el hecho de que mi "segunda opción" ya había campeonado con otro pata, recontra piltrafa él (tocaremos el tema de los piltrafas más adelante). Yo como responsable de mi propia salud, acudí a la panacea de todos los problemas: La naturaleza.


Incluyendo un largo mes sin tabaco, y la renuncia definitiva al café, salí ganando, y dejé atrás ese dolor intenso y nauseabundo de estómago que creo incluso tenía su propia música incidental (la Bajo tu piel, cada vez que pillaban a Gustavo Bueno tratando de encamarse con alguien con quien no debía, osea todos sus KAS ficticios), y me obligaba a retirarme a regurgitar en un lugar silencioso y tranquilo. Mas, la clave fue mañanera: Jugo de papa + manzana + piña en ayunas, y eso me pasó en tres semanas. Para Noviembre de ese año, ya había olvidado la Ranitidina y otros analgésicos estomacales insuficientes.


Fuera de las vueltas en la cama, las caminatas hasta la puerta sin abrirla, las trasnochadoras especulaciones y deliberaciones, y ese extraño peso en el pecho, no recuerdo ninguna otra manifestación física, fuera de las incontables heridas emocionales que ahora muestro con orgullo, como un guerrero retirado mostrando sus tatuajes y cicatrices de guerras que no me mataron y, por tanto, me hicieron más fuertes.


Por ahora, dedico este post a todos aquellos quienes han (hemos) subestimado el dolor amoroso ajeno, hasta que nos tocó; y a aquellos felices que siguen (seguimos) haciéndolo mientras intentan hacernos creer huevadas, como diría el típico borracho de año nuevo: Bailen nomás, babosos, imbéciles, todo se lo van a quitar...


Ahora, recurriré a una fórmula blogger raramente usada en esta casa: ¿Ustedes qué creen? ¿Tuvieron o tienen heridas médicas de amor, o sólo de las otras?



Arrivederci, ¡seguimos en carrera!

11 comentarios:

Frankie dijo...

De las dos broder, de las dos..

Fiore dijo...

Primero, que es KAS ?

Ahora, definitivamente el amor te deja heridas que éstas se convierten en huellas, PEEEEEEEEEROOO... depende mucho de cada uno para que éstas desaparezcan, osea que vas hacer con una herida (del alma) toda tu vida, NADA! lamentarte? ya para que si está en el pasado...

es cuestión de analizar mejor y querer olvidar

bso!!

Se Armo La Gorda dijo...

Te has hecho acreedor de un:

SOIS LA LECHE AWARD

Te esperamos en la Red Carpet:
http://searmolagorda.blogspot.com

La Gorda

Alexis dijo...

A ver... Definitivamente soy una víctima de las relaciones amorosas. Aún ahora mismo estoy metido en algo que no tengo la menor idea de cómo terminará considerando que la persona involucrada es (o debería decir "era") mi mejor amiga. Cuando me han hecho basura -tal como lo conté brvemente en el blog- me ha costado recuperarme. No obstante, pienso que me ha costado menos, conforme he tendio más edad. Pero definitivamente, el dolor, a causa del amor, sí existe. Yo lo he experimentado. Saludos!

Angela Espinoza H. dijo...

Es increíble pero mi incapacidad crónica para enamorame me han hecho inmune contra esos males, al menos por ahora...

Raulín Raulón... dijo...

Frankie: Puros vegetales para curar eso, Frankie.

Fiore: En simple, KAS es coito heterosexual.

Eso depende, a medida que uno crece se hace más poderoso. El olvido es más difícil, la memoria un mecanismo de defensa subconsciente, difícil de controlar.

Gordas: Eso gordas, ahora bailemos.

Alexis: No tiene nada de malo fijarte en tu mejor amiga, pero sí sería grave que ella te subestima o te tome en menos por eso, puede que no te estime tanto como a un amigo querido y respetado.

Para nosotros es un poco más difícil, ¿ves? Eso lo xplicaré más adelante, prometido.

Angeitamoza: Creeme que te envidio, mujer. No te diré ningún vaticinio, pero vas por buen camino aunque te digan lo contrario, porque tú controlas tu rumbo.

Melisa Marin dijo...

Como pudiste renunciar al cafe,eso si ke te lo admiro, a el tabaco bueeeeeeeeno, pero el cafe es como el agua sin eso no se puede vivir.
Las heridas por amor son las peores, siempre he pensado ke nunca es ke se curan sino ke uno se hace mas duro mas adulto mas insencible , y uno cree ke ya pasaron,pero siguen alli todas y cada una ,solo ke estamos demasiado anesteciados de dolor para sentirlas.

Raulín Raulón... dijo...

Melisa: Sí, confieso que pienso lo mismo, sólo que yo creo que uno llega a enfriarse tanto, que termina entumeciéndose.

Octavio M dijo...

Sufro de colitis crónica a causa de. Recuerdo hace ¿un par de años? en H, conversando contigo y el Estón que llegué tarde al encuentro y te dije que había tenido un problema estomacal y tú me preguntaste si fue hacia dentro o hacia afuera (o algo equivalente). Te respondí que ámbos y tú me miraste y preguntaste con desconcierto "¿cómo es eso?". Eso, RR, es colitis crónica.
Cada vez que alguna dolencia amorosa empieza a desbordarme (por pequeña que sea), mi colitis se manifiesta.

SomeDevil dijo...

He sido herida, de eso me queda una cicatriz que ya ni se nota.
De la otra herida dire que aun tengo un poquito de dolor, estoy en proces de cicatrizacion.
Por ahi uno que otro razpon sin importancia.

Angela Espinoza H. dijo...

Creeme, soy yo la que los envidia...