lunes, 10 de agosto de 2009

El centro del mundo y el pata del millón de Euros


H y yo alguna vez intentamos agarrar. Digo "intentamos" para disfrzar mi fracaso, en lugar de responsabilizar a mis 183 centímetros por dicho suceso (en otro intento de disfraz).


En una segunda ocasión, ya para el 2009, lo logramos, y digo "logramos" porque durante esos minutos no tuve oposición alguna y, lo admito, me sentí el hombre del millón de Euros. Nuevamente las aves liberadas al vuelo por la inauguración de una nueva olimpiada romántica en mi vida, sin contar la conversión de mi lengua en la flama olímpica furiosa, dispuesta a quemar toda a H, a no dejarse vencer por la otra flama, sin vencerla.


Sólo basta saber que media hora después, mas o menos, "volvimos a intentar", osea, ya saben cual fue el resultado inmediato, pero no el mediato: Nos quedamos conversando un rato, como una buena amiga y un amigo que regó la sopa sobre la mesa, pero se come las gotitas que se precipitan desde el borde de la mesa hasta el suelo; cuentagotas, literalmente.
Digamos que no me fui frustrado esa noche, así es el deporte.

Lo admito, cuando uno llama a alguien con quien agarra, días después de los incidentes, cuanto menos tiene la intención de jugar a dos cachetes (o a dos pares de cachetes): Seguir siendo pata, ¿cómo no? y también salir a tomar un trago, a conversar, algo más agresivo con unas chelas, y volver a sacar petróleo. Al menos, yo jugaba copa y liga con H.


El tiempo pasó, la oportunidad de las chelas con H también, se traspapelaron entre posibilidades mucho más tentadoras, provechosas y/o certeras, y bueno, nada más; eso sí, claro que sí, hay MSN, y donde hay MSN, hay amistad entre dos personas. Sí, entre dos personas... que forman parte de un mismo grupo de estudiantes amigos.


En Junio fue la ocasión del cumpleaños de Pepe, y semanas después fue el santo de Julia. Era el grupo casi completo después de dos años, aproximadamente, un grupo de entre siete y diez personas, generalmente, que no solían estar juntos muchas veces, más allá de los encuentros ocasionales entre cuatro o cinco. Por supuesto, el trato diferenciado con H, sobretodo después de su decisión y del trato más sereno en lo que iba del año, no tenía porqué ser sorprendente, sino considerado como justo, al no ser la única persona en la mesa.

Me sorprendió el mail de H, el lunes; podría creerse que gratamente, por la carcajada que solté y que hizo voltear a todos los presentes. H no se dejaba leer triste ni decepcionada, más bien algo quejosa, como a quien le tocó el pescado más espinoso, preguntándome que porqué estaba tan distante conmigo ese día, después de habernos visto tan poco, que esperaba que no se tratara de rencor por lo sucedido, y que si era eso, sería muy infantil de mi parte.

Admitámoslo, tiene su ligero porcentaje de verdad (20% o menos), pero eso no hace mi actitud infantil tampoco.
La cuestión es que, bueno, entre ocho personas, ocho amigos, en una misma mesa, no es fácil dosificar demasiada atención entre sólo una o dos personas, menos dosificar melcocha cuando no la hay (por sugerencia expresa). No lo niego, ya no le presto atención porque me cortó el suministro y ya pues, rencorosito soy, pero ese finalmente no es el punto: Tampoco va a ser el centro del universo todo el tiempo, ¿no? Y si ahora no lo es, es porque en su momento no quiso serlo, no hay que llorar sobre la leche derramada.

En fin, soy abogado, siempre tengo un buen recurso de defensa.


(En todo caso, que se acerque a mí en la mesa. No soy una jirafa)



No siento haber perdido, pero digamos que me siento tan libre como Kevin. Por cierto, el sábado toca en el Santa Úrsula junto con Liniers, eso no me lo pierdo.


Otra canción para el ego, interpretada por Plácido Domingo junto a Manzanero. Para que vean lo que podrán ver próximamente aquí.

10 comentarios:

ella(s) dijo...

¡ay, con los hombres! y con ese afán tan nuestro (de las mujeres) de seguir siendo...jeje

un abrazo,

Dally dijo...

No sé, debe ser mi migraña que no me deja entender, ¿quieres o no quieres con ella?

nEsSa dijo...

pero es que esa gente que se cree??.. jajaja pork piensan así [hombres y mujeres sin distinción] ... cuando no te kieren.... no te kieren ahí.. de ahi siguen sin kererte... pero kieren ver q tes atrás dando saltos a sus ordenes.... y que si uno es rencoroso? .. eso tb es humano! y justa razón tenemos! xD

Claudia Sixx dijo...

Emmm... creo que deberías ponerle más atención a tu amiga... hay algo que te dice a gritos y tu no la escuchas.
Arregle ese asunto de los comentarios en el blog de "Técnicamente yo".

Saludos! Un gusto leerte.

Raulín Raulón... dijo...

Ella(s): Seguir siendo, el problema es que pudo ser más, era todo o nada, pero no quiso.

Te mando un abrazo limeño.

Dally: No, no quiero. Tan simple como eso, pero algo de atención no me viene mal, ¿para que quiero la vaca, si tengo leche?

Nessa: Es cierto, hay gente a la que le encantan la atención, pero no la persona, amor al chicharrón, pero no al chancho que te está respondiendo.

Nessa, te regalo un abrazo por ser partidaria del rencor como yo. Aunque en este caso no hay tanto, sino que es un reparto justo.

Claudia Sixx: La verdad, cuando era sólo ella, se le dio lo más posible, con algo de cautela, claro; igual, no respondió bien.

Ahora, ya tuvo tiempo para decir algo, aún lo tiene, tiene mi mail, mi celu, que no espere cuando haya cuatro personas entre ella y yo.

Volveré a tu blog.

Fiore dijo...

Apoyo a la moción "escucha a tu amiga"!

bsos de esposa primeriza y Recién casada

No te vayas a quedar dijo...

La teoria del hombre y la mujer, el machismo y el feminismo, a la hora de la guerra o del amor, no tiene bandera, simplemente si te gusta lanzate, si ya no quiere seguri en ese juego parala, al final, el tiempo es valioso y si no es ella, otra sera...

Q de hielo dijo...

La amistad es el comienzo de lo qué podría ser muy estimulante.

Si eres abogado, no pierdas el juicio por nadie.

saludos Raulón

Alexis dijo...

Si cuando tú quisiste la flaca no quiso y ahora quiere y también quiere que tu quieras, pues hace mal requieriendo atenciones que acaso ya caudcaron. No obstante, no hagas que el asunto entre ustedes sea evidente ante tus demás amigos.

Hablamos.

Yared dijo...

jaja, puta esas relaciones son las mejores cuando no hay mucho tiempo, ni ganas, ni cuerpo para algo serio.

Pero a veces es bueno tomarse un poco de tiempo para escoger una buena pareja de baile, porque si no cualquiera que no sepa llevar el ritmo termina perdiendo y de una u otra manera perjudicando al otro también.