viernes, 12 de junio de 2009

El Secreto

No fue la primera vez que un cartel me hacía abandonar el bus en el que viajaba. De hecho, soy propenso a bajar del bus por cualquier motivo atractivo.


Digamos que la diagramación era interesante, el título parecía el de una nueva puesta en escena y... nada, el último factor era apoyado por la presencia de Alberto Ísola en la esquina inferior izquierda, y la frase "El poder de la atracción" (a partir de aquí, si eres peruano(a) y no sabes quien es Alberto Ísola, puedes considerarte desterrado(a) de este blog). ¿Una obra con un nombre así? ¿Ísola actuando un personaje de un guru tipo Hitch (salvando las distancias) o de un pata que necesite urgente asesoría para esos menesteres? Igual, parecía que sería una buena puesta y... bueno, tampoco es descabellado (sic) que el actor peruano pueda hablar sobre atracción, no estamos hablando de Felpudini.




Uno puede caer fácilmente en la trampa del desorden de las carteleras callejeras, perderse entre conciertos en el Parque de la Exposición, el centro de convenciones X, un afiche a favor de los derechos de la mujer y un fragmento del "Poder de la Atracción". Era cosa de acercarse, una cosa de esas, al menos por esos segundos, podría ser interesante para un sujeto mayormente desafortunado en esa cuestión tabú de secretos, poderes y atracciones.


No creo que algún actor que se respete deje que le pongan como seudónimo "Mr. Fire", mismo actor portorriqueño. De hecho, a dos metros, la figura de Ísola se deformaba, se convertía en una más pequeña en todo sentido, a la del (para mí) desconocido conductor del noticiero del siete que se parece a Jorge Basadre y creo, también es merecedor de un apodo tan infamante como "Cabeza de p..." (una más chiquita, que lástima que ese programa no reciba llamadas al aire).


La idea de una obra de teatro se desvanecería completamente, al ver la imagen de la esquina inferior izquierda.
Bob Proctor (una especie de nombre científico para un mostacero), canoso, ese pata ni de vainas tenía como hablar de atracción. De pinta variable, podía ser fácilmente un protagonista de comercial de pañales geriátricos o Sal de Andrews; incluso su traje blanco lo podía hacer pasar piola como un pastor lo suficientemente prestigioso como para no necesitar de la señal de algún canal peruano de televisión abierta. Ni actores, ni obra, ni posibles coaches de conquista femenina (claro, en ese cartel no estaban las palabras clave: "Mujeres" y "Conquista"). En fin, al menos sé que me ahorro varios mangos, y me conformaría con la reseña de Dedo Medio.


3-Jun-2009, Teleticket de Metro de Jesús María


Sólo recuerdo haber hecho cola para entradas del concierto de Soda Stereo; mejor dicho, sólo para ese concierto, recuerdo una cola larga. Es más, no recuerdo una cola tan larga en este Teleticket para ningún evento artístico (deportivo sí, el Universitario - Cienciano del Apertura del año pasado); eso me hacía sentir el hombre más desafortunado del mundo, el más necesitado de ese dichoso secreto: Había una docena o q
uincena de personas delante de mí, demorándose, contando su plata, pagando con tarjeta (cosa que había que hacer en una caja, mientras se le esperaba), demorando más... y yo sólo quería mi entrada para Móvil, pero antes de Agosto, antes de que mi último carnet de medio pasaje expirase.



A que no saben que evento quería ver el gentío que iba delante y detrás de mí en esa cola. Antes de comprar mi entrada, pude curiosear la lista de precios para la conferencia antes mencionada, me sentí afortunado por querer ver la obra dirigida por un reciente maestro mío (muy buena, de hecho tienen que verla y prestar atención a los dos personajes maternos), y claro, protegido económicamente por mi escepticismo hacia las "artes claras" del desarrollo personal.

8 comentarios:

Yared dijo...

No sé qué escribir, sólo que por lo general evado los libros de automamadas, =)

Javier dijo...

uuuh interesante!

Dally dijo...

He leído una parte de la versión de Camilo Cruz, el original lo tengo en versión e-book... te lo paso?, aún no me animo a empezarlo, porque siento que me dicen como hacer arroz y sé hacer arroz... pero igual algo me dice dentro de mí que debo leerlo.

Eso de que podría ser Alberto Ísola el del cartel fue lo primero que pensé cuando lo vi por primera vez...jejejeje.

Por favor, coméntate alguito de Móvil que solo por el hecho de que la hayas ido a ver pienso en ir a verla... pero unas palabras al respecto podrían ponerla aún más
atractiva a mis ojos.

Imprescriptible dijo...

Yo también creí que el tío del cartel era Ísola. Podríamos denunciar a los organizadores de ese evento por infracción a los derechos del consumidor por poner la cara de un desconocido que es igualito a Alberto Ísola?

En fin...

Raulín Raulón... dijo...

Yared: Yo no los evadiría si se tratara de un libro de Thalía o Marilyn Manson. Con cuatro costillas menos me parece que se puede saber de automamadas.

Javier: Interesante, y no tan caro como lo de los gringos.

Dally: Debo confesar que no puedo evitar voltear al escuchar sobre esos libros. Debe ser ocmo en un gimnasio, sabes que debes ejercitar, pero sólo lo haces cuando otro lo dice.

Sí, se parece demasiado, que bueno que no soy tan cegatón.

Imprescriptible: Me encantaría denunciarlos, pero creo que los buenos de Protección al Consumidor andan muy muy muy ocupados (y esa comisión es bien rascada, además).

Anthony dijo...

La verdad es que no me llaman los temas de autoayuda.

Asi que...

¡Next!

Saludos

luis dijo...

el secreto es encontrar gente que crea que de verdad hay un secreto, y esté dispuesta a hacerte rico

Raulín Raulón... dijo...

Anthony: Ese es el punto, a nadie por aquí le llama la atención.

Luis: Pffff... deberían vender esa pepa, mejor, ¿no crees?