martes, 23 de junio de 2009

Expediente N: Terrorismo

Expediente reabierto e incidentes recordados gracias a este post de Lisett.


Fui honesto al contárselo: "N, el deporte olímpico de las entidades públicas es la infidelidad, el salto femenino con trampolín. He sido testigo e incluso parte ocasional con gente del Ministerio Público, y aún con las distancias, no creo que sea distinto en INDECOPI". Y así, traté de darle una explicación de porqué el problema de su amigo y de un estimado ex vocal de INDECOPI y ex profesor de ambos (en distintas ocasiones y universidades), eran esencialmente lo mismo. Desde que a ambos se nos escapó, en diversas diligencias, que fuimos cornudos alguna vez, la relación abogada-chacal se hizo cómodamente horizontal.



Recién con el inicio del mes de Septiembre, pude aprender a remplazar el "doctora" por el N a requerimiento suyo. Recién a mediados de ese año pude flexibilizar mi tímido y casi reverencial trato camino a INDECOPI, al Palacio de Justicia o a Aduanas, por una conversación serena, irónica, algo distante que se unía con la personalidad también algo hermética de ella. Ese hermetismo me parecía puramente atractivo, contaminada la atracción con su altura, su cabello lacio, su cuerpo que se debatía entre la frugalidad y la esbeltez, sus anteojos antitransparentes, contaminada con su enorme parecido a la última campeona de esta casa (peligrosa para mí, que suelo relacionar parecidos físicos con parecidos psicológicos).


"No te metas nunca con nadie que chambee contigo, donde se come no se caga", pero nadie caga cuando tiene ganas de tirar con alguien o cuando está enamorado de alguien. Y era por eso que no creía en ese dogma "de fe", y era por eso que me encantaba la idea de su aparatosa destrucción, así como otros como "En la amistad no hay lugar para la atracción, se malogra sino; ni hablar entre dos amigos del mismo grupo", huevadas que impedían la realización del ser humano en defensa de... ¿de qué? De ideas, de éter, de una estructura ideológica prejuiciosa que para nada es un principio.


Eso le decía a mi compañera cuando se me hizo muy evidente mis ganas de darle otra cosa "grande y gruesa" aparte de la pizza Papa John's que quería que comiésemos en la oficina, al volver del Palacio de Justicia. Con D, mi compañera de chamba y de universidad, había la confianza y la intangibilidad que había con al enamorada de un buen amigo, por lo que no era problema hacer ese tipo de confesiones, con todo lo que implicaba: Una grande y gruesa, como a un queso suizo, como para que al día siguiente a esa noche de amor, belleza y deleite, ella pida en recepción que RR baje para que la suba a la oficina porque había venido en silla de ruedas, pero que la siente con cuidado en la silla, para evitar dolores.


Hace poco me encontré con D y nos pusimos a conversar, al respecto, sobre lo que pensábamos de esa mujer. Yo conocía algunos de sus secretos, ella conocía otros, aquellos que explicaban su permanencia en el estudio; a veces no la pasaba, me confesó, y le dije que hacía falta ser hombre para querer a una mujer como N, eso y dejarse limpiar el saco, dejarse abrazar de vez en cuando o embromar, según ella.


Me quedo callado, sonriéndole por un momento, y le confieso algo patéticamente dulce: Lo más parecido que tuve a una pelea-reconciliación de pareja en los últimos años fue una fuerte discusión que tuvimos en Noviembre, por el tema del Informe de una patente de fármaco, D recordaba, y pensaba en la semana casi entera que pasamos sin hablarnos más allá del deber, sin mirarnos, sin despedirnos. Y luego, me preguntó por el viaje a Aduana de Tacna en el que ella, D, no estuvo, unos días después de volver a hablarnos como un hombre y una mujer.



- Soy un terrorista del amor, ¿tú que crees, D?

- No sé que creer de tí - dijo sonriendo, entre divertida y espeluznada, estirando las manos y mirando hacia abajo, como preguntándose cómo podía seguir siendo amiga de un tipo como yo -. Puede que el doctor haya querido economizar en hospedajes, nunca supe que había sido de sus supuesto novio...


- Bueno, hay cosas que nunca habrás de saber...



Un día, presenté mi carta de renuncia, en cierta forma pensando en N y sintiendo a C, pensando en mi con N y C, sintiendo que ya no debía pensar en N y sólo en sí, pensando como iba a sentir dejar de pensar en N por lo que sentía por C, que era mejor pensar totalmente en C para evitar sentir más por N, en una perfecta ecuación cuadrática.


A los cinco días, en la tarde, horas después de un desafortunado evento desubicado en el espacio y tiempo, estaba retirándome, lamentando el error parcial de mi operación, en silencio, aún más al acercarse ella a despedirse, al tocar mi rostro con sus dedos, sus labios, y rodear mis hombros...



No toqué su rostro, ni su espalda, ninguna otra parte, simplemente no le acerqué mis manos. Ella era una mujer en ese momento no mi jefa, no mi compañera de trabajo, no mi colega. Una mujer como cualquiera de las de la oficina, como cualquiera del mundo, y mi único impedimento para amarla, o dejarle pensar ello, era que yo amaba a otra mujer.



- Discúlpame, D. En serio, ahora sólo fumaría en la terraza del estudio, un pucho compartido con N. (Lo admito, hay formas muy gráficas y hardcore de sentir, y saben que es así, frescura, sabor...)



RESOLUCION N-01


El vídeo de la canción "I'm so excited" de The Pointer Sisters, del disco Break Out publicado en 1983, fue anexado al post de fecha, con calidad de canción exclusiva de la incoada en el Expediente al que pertenece dicho post, Expediente C.


Concordando lo analizando en el presente informe con el resto de hechos registrados entre los meses de Agosto de 2008 y Enero de 2009, cabe señalar el error incurrido en atribuir al Expediente C la exclusividad e importancia de la canción mencionada en el párrafo precedente, llegando a la conclusión de que la identidad y pertenencia de dicha canción era de la incoada N, por el agrado mostrado por la misma.



POR TANTO, se procede a retirar del Expediente C la canción "I'm so excited" de The Pointer Sisters, del disco Break Out publicado en 1983, para incluirla en el presente expediente, de acuerdo a lo que corresponde.



5 comentarios:

Anthony dijo...

Abogado tenias que ser mi estimado, escribiendo de mujeres con palabras técnicas del Derecho.

Genial!!!

Saludos

Lisett dijo...

jaaaaaaaaaaaaaaaa!!
estas historias se escriben todos los dias entre los pasillos de cualquier entidad judicial eh... no es el primer caso... bueno en mi caso nunca me he querdio aprovechar pero dadas las cirncustancias ni lo pensaria dos veces eh...

ay Raul me haces retroceder en el tiempo con todas tus historias...

un besito en la pelaa! :**

Janice dijo...

terrirista del amor? THATS SO TRUEEEEEEEEEEE

:s

Kisses


byes

cristiano rolando dijo...

Me consta, por cachar eres capz devender anfo.

Cuidado que esta armado

Yared dijo...

oohhhh... (U), llegué un poco tarde a este post, pero igual se puede comentar.

la historia de mi vida son las relación con las amigas, sinceramente el código me parece una completa mamada, quién dice que no puedes llevar más allá las cosas?

En fin...