martes, 14 de abril de 2009

La verdad detrás de la deshidratación

Primeros días de Abril del 2009


Para perder miedo a las cosas, hay que acostumbrarse a ellas. No estoy acostumbrado a las enfermedades, a los análisis con resultado positivo, a estar en cama por algún malestar. Hoy cometí el error de salir en carro a la clínica y lo compruebo recién cuando estuve a punto de ser embestido por un camión en la Av. Garzón; maldita sea, no hay nadie que pueda tomar el timón por mí, lo único que me queda es parar un rato y respirar hondo.


Se puede ser grande para muchas cosas, excepto para tener miedo, eso dijo un personaje de Mi Pobre Angelito, con toda la razón del mundo. De todos modos, no soy tan grande para ciertas cosas como esta. De hecho, y no sólo por cronología, soy un adolescente, especialmente ahora cuando adolezco de una segunda opinión que no sea profesional, de una segunda custodia que no sea la de una enferma ni que tenga que vestir necesariamente como tal. Todavía estoy en la etapa en que me impresionan las sombras que ciertas pequeñeces pueden reflejar a contraluz, eso es lo que me diferencia de un caminante realmente curtido: Pude con otros incluso más curtidos que yo, con largas campañas y heridas casi mortales, pero a esta fatiga no estoy acostumbrado, y me duele mortalmente.


Los resultados de los primeros análisis tal vez no son tan graves, no sé, pero una alarma así para mí es de alerta roja, de hacerme pensar que a pesar del supuesto bienestar aparente y a la vez sospechoso, mi estructura interior es la que se desarma. En verdad, no puedo con mis pedazos spñp, aunque me cueste pedir una mano y sea aún más doloroso que el mismo dolor físico, he de admitir que en momentos como este miro hacia los costados, hacia arriba, tratando de captar voz por más remota que sea, una respiración, alguien...


Estoy asustado, no me siento seguro afuera. Le he regalado mis cigarros al controlador, desconozco su cara, nunca lo miré. Tengo el ligero presentimiento de que lo de los cigarros es un trato justo, sólo eso, presentimiento, mis pensamientos se hacen muy cortos. Sólo quiero llegar a mi casa.





Como en otras ocasiones, sigo mi camino sólo, con la sensación de tener mis entrañas en la mano. Desajuste inesperado, es gracioso que haya actuado como si no existiera; desconozco su gravedad, y por esa y otras ignorancias soy un adolescente inconcluso: Todavía no entiendo sobre ciertos malesteres aunque en otros este curtido, pero para estos últimos aún desconozco ciertos remedios, y eso me atemoriza demasiado.


He estacionado como sea, he salido del paso sin respetar esa regla de oro del manejo: Una maniobra lleva a otra, un movimiento es efecto de uno y causa de otro, no importa. Entro a mi casa y, como siempre, no hay nadie, ni algún recado del día del abogado; alguna presencia hubo aquí, pero se ha ido para el momento en que más la necesitaba. No quiero más camino, no hay más rumbo, sólo quiero dormir porque el sueño es lo más certero cuando un bloque de hielo empuja la espalda, y porque es lo mejor para terminar con ciertas soledades.


Al menos en sueños podría saber como se siente eso de la enfermedad y como enfrentarlo. No quiero escuchar otra cosa que este disco, al despertar tendré una solución postiza, como si alguien hubiera estado aquí, rascándome la cabeza y propiciando el sueño.


Eso quiero, lo del tabaco es un trato justo, a cambio de...



9 comentarios:

Janice dijo...

Hey q fea nota!
no debes ir al hospital solo
no no no
para nadaaaaaaaaaaaaaaaaa
:(
besos
espero q estes mejor
byess

Alexis encaletado dijo...

Ir al hospital solo, es algo melodramático. Hace una semana tuve que ir solo por emergencia y ni siquiera pude llamarle a mi novia porque nos habíamos peleado y me daba roche. Eso fue mucho más dramático aun.

Saludos tío.

Jimmy dijo...

Ir solo a un hospital, posta, clínica o curandero, es triste pero regresar y no encontrar a nadie es doblemente triste. Yo le he cogido cierta fobia a los hospitales. ¿Acaso alguien va para algo bueno a esos lugares? para nada. Toda una tragedia.

Yvonne dijo...

Toma tu suero y ya :P

Merlina dijo...

Solo espero que estes bien, despues de todo si uno mismo no cuida su salud nadie más lo puede hacer...

El miedo es algo natural en todas las personas, muchas veces del miedo se puede sacar fuerzas para seguir adelante.

Fiore dijo...

aich!
yo he estado de doctor en doctor

espero que te mejores

bsos de esposa primeriza y Recién casada

variasposiciones dijo...

'no hay hay más dolor, estás cediendo,
un barco distante humea en el horizonte,
estás viniéndote en oleadas,
tus labios se mueven pero no escuchan lo q dices,
cuando eras un chico tenías un dolor
tus manos se sentían como dos globos,
ahora sientes esa sensación otra vez,
no puedes explicarlo, no lo entenderían,
no es así cómo te sientes,
te has vuelto cómodamente entumecido'

Raulín Raulón... dijo...

Saludos a todos!



Janice: Es cierto, no se debe ir a un puesto de salud solo.

Lo siento, no tomé eso en consideración en la vuelta, pero igual fui precavido.

Alexis: Es cierto, es una situación límite. Sin embargo, no lo tomé así porque iba bastante optimista, mi salud no me falla así nomás.

Diste en el clavo, se necesita de compañía especializada muchas veces, no cualquier persona.

Jimmy: Exactamente, regresar a eso después de un diagnóstico tétrico es tristísimo, te hace preferir el suspenso anterior.

Bueno, tienes razón, los hospitales no son precisamente lugares "turísticos", el único motivo de comodidad que alguna vez me dio un hospital fue el resultado de análisis anteriores.

Yvonne: Cualquier cosa que no contenga alcohol.

Merlina: Es cierto, el miedo da alas, y la soledad también ayuda a saber enfrentar momentos así.

Felizmente, esta vez me resultó. Pero aún así, las penas con pan son menos, y guardar cama acompañado es más rico.

Fiore: Sí, se me hace comprensible tu situación, en especial lo de la columna, permanente problema.

Bastas: "Entumecido" ese es un adjetivo adecuado, hasta que alguna dolencia reactiva los nervios.



Arrivederci, seguimos en carrera!

El Dios Ateo dijo...

Puta no sé, pero ir al hospital solo tiene la ventaja de que puedes alterar tus resultados, y quedarte con la verdad para tí, =), (está bien, es una ventaja cojuda, (W))

Por otro lado, qué chévere que puedas manejar con cosas en la cabeza como una enfermedad que no conoces. (yo soy demasiado distraido)