Mientras tanto...
Bueno chicos, por supuesto, el país, el mundo siguió avanzando mientras gastábamos nuestras energías, ideas e impulsos con el caso Fefer. De hecho, no dejaron de suceder cosas importantes.
Señores, es inevitable dejar de pensar en los atentados que se están dando en el VRAE, relacionándolos con los ataques con los que SL fue ganando terreno en las zonas altoandinas.
Es cierto que las características geográficas de la zona que a inicios de los 80 era ocupada tranquilamente por los terroristas y guerrilleros, no tiene tanto que ver con el ambiente en los que la ahora vigente alianza narcoterrista se mueve: Hablamos de una zona menos alta, más húmeda, con algunos parajes de ceja de selva que bien podrían ser más accesibles a simple vista, pero para cuya ocupación no se hizo mucho al respecto. Es por eso que tanto la tropa atacada originariamente, como la rescatista, fueron presa fácil, así como en otras zonas del VRAE, seguirán cayendo elementos militares y policiales a falta de una estrategia seria y medidas severas; en ese sentido, podría decir yo que no parece tan descabellada la idea de Luis Giampietri (salvando la preferiría distancia que preferiría guardar con ese sujeto) de hacer de dichas zonas aledañas a San Pedro de Acobamba, zonas de combate.
El avance de los narcoterroristas, en cuanto a territorio y logística, es considerable, dejando entre sus fuerzas y las del estado mucha distancia. Si bien es cierto, podría equipararse esto como una suerte de declaración de estado de sitio, no es mal momento para imponer la mano dura que tanto se le reclamó a gobiernos anteriores, y no disfrazar de garantismo ciertas protecciones hacia esos delincuentes, de quienes hoy sí se puede decir que son tal, delincuentes.
Espero que Rafael Rey muestre la soltura y capacidad que ha mostrado en carteras para las que, evidentemente, es mucho más capaz. Eso, y la designación de Velásquez Quesquén, me dejan pensando en una fragilidad premeditada del presente gabinete, pues creo que se hubiera designado a un aprista de más puntas o a un personaje de oposición más influyente, si se quería un gabinete más fuerte.
En verdad, confieso que el solo caso Fefer no me llevó a consumir más reportajes dominicales al respecto. De hecho, no aguanté ni cinco minutos la entrevista que le hacían a Lourdes Flores Nano en Cuarto Poder, respecto a sus vínculos con un conocido empresario procesado por Lavado de Activos.
No tengo nada a favor de LFN, lo admito, ni a favor de su partido político, sobreviviente el día de hoy gracias a la sangre de dos movimientos jóvenes y al resurgimiento electoral del APRA (a alguien había que oponerse), pero que no deja de ser una junta de accionistas como otros partidos políticos. Sin embargo, en un movimiento que va más allá de lo estrictamente necesario en cuando a información política, el grupo del Comercio terminó "castigando" su relación laboral con un nuevo potencial competidor de Lan, empresa en que las cabezas de dicho grupo de prensa tiene inversiones.
Honestamente, de no ser por El Comercio, el establecimiento de una segunda empresa en la ruta Ollantaytambo - Machupicchu sería un chancay de a veinte con respecto al establecimiento de una competencia seria y fuerte para la flota chilena. Recuerdo muy bien toda la campaña no sólo anti Fernando Zevallos, sino las opiniones favorables para con la propuesta de desarmar Aero Continente por ser "instrumento del delito de lavado de activos", en lugar de incentivar su control a través del estado o administradoras independientes, como se hace con empresas en quiebra tipo Doe Run; también recuerdo la campaña de demolición, apoyada en la inseguridad de los aviones de Tans, línea que ya no figura tanto como antes.
¿Ahora? Bueno, una candidata que, en el 2006, era la esperanza "blanca", se convierte en una sacrílega, pecadora, sólo por hacer su trabajo como abogada entendida en asuntos de empresa. ¿Cuántos otros políticos actuales y del ayer, entonces, hubiesen perdido crédito por sus actividades laborales? Muchos, pero ahí faltaba un pasquín que le echara ajicito a la fogata. "Competencia", es una palabra que no gusta mucho a ciertos grupos.
Fuera del tema específico, que nos obliga a pensar también en los orígenes de los fondos que financian los campañones peruanos, propongo este artículo muy reflexivo al respecto.
Y bueno, para terminar, a que no saben la última: Para el 2011, habrá 130 congresistas y un nuevo distrito electoral, "Lima provincias" (sic). Sólo 14 congresistas votaron en contra de esta propuesta, ¿cómo no? A río revuelto, ganancia de pescadores; al menos nuestros actuales congresistas son solidarios con su ganancias, conducta de economista: Hacer grandes planes con plata ajena.




