Imagen del genial Carlos Tovar, "Carlín", de La República.
Acabo de volver de la casa de F.
No fue una jornada exitosa en ese aspecto, pues volví a mi casa en bus (cuando sale bien, suelo caminar bastante), algo cansado y sintiéndome algo estafado por los famosos "Mushkins" que compramos antes de entrar al cine, después del café.
Vimos Up, muy buena película, pero definitivamente F no era la compañía ideal. De hecho, ya estaba recriminándome mentalmente, diciéndome "Oh, por dios, los cortos dulces y tiernos de Disney no dejan de existir. Definitivamente, esto no puede dejar la azúcar blanca ni con la fusión con Pixar, ¿qué hago viendo esto?" antes de la primera parte de la película, que relataba (de excelente manera) la historia de una de esas parejas que ya no existen, "puta madre, y yo quiero que se acabe esto rápido, ya no puedo cambiar a la actriz, no es el caso D x C del 2004", antes del conflicto de la trama.
Seamos honestos, fue una jornada matapasiones, no hay porqué culpar sólo al inadecuadamente tierno corto previo a Up.Fuera de ello, la administración remarcó los siguientes puntos:
- En cuanto a las edades de mujeres, no hay lógica. Conozco a una niña de 18 años cada vez más sorprendente y bueno, F, tiene 23, pero no sé, como que hace falta algo. Suena a cliché, pero me gustan las mujeres MADURAS (en sentido estricto de la palabra, y cuando la palabra viene con chanfle).
- Lo que entra marchando por los ojos, puede salir saltando por el olfato, como aquella noche. Se veía F esplendorosa con su casaca roja y pantalón negro, pero olía a fresita, a pelotita Viniball.
- Lo que entra marchando por los ojos, también puede salir escabulléndose por el oído, como aquella noche Hay dos temas de conversación que me disgustan haaaaaarto: Los perros y los chibolos. Especialmente si son tuertos o muy traviesos y escandalosos (los perros o los chibolos), más aún si la narración toma una voz aguda, más fresona que el propio olor a pelota... de Fresa con F de Fresa, caray.
- Cosas como los mushkins (o "kekitos" según Pyc, Biscotti, la mayoría de panaderías limeñas y, hasta entonces, yo), pueden costar el doble sólo por el nombre.
- Cada día siento menos ganas de abrazar a alguien, y más ganas de sentarme a escribir.
- Soy un hombre cada vez más complicado. Por lo tanto, necesito una mujer complicada, con un tono de voz de mujer, con interés en el mundo y con problemas (osea, problemas de verdad, no "problemas = resuelvo mis chongos internos jugando a hacer un chongo de mi chucha"), con o sin sobrepeso y si es posible, con más años que yo.
- No pregunto si es mucho pedir, porque no estoy pidiendo nada, the greatest love of all is happening to me. Y bueno, digamos que llevar lo de hoy a buen puerto, hubiera sido algo similar a hacer cantar a Arturo Pomar en un karaoke la canción de Whitney.
Igual, me siento como Carl, sólo que no he encontrado aún a Ellie.
Chequen la voz de Arturo Pomar:
Ahora, comparen y traten de colocarla en esta canción (difícil, ¿no?):
Expediente reabierto e incidentes recordados gracias a este post de Lisett.
Fui honesto al contárselo: "N, el deporte olímpico de las entidades públicas es la infidelidad, el salto femenino con trampolín. He sido testigo e incluso parte ocasional con gente del Ministerio Público, y aún con las distancias, no creo que sea distinto en INDECOPI". Y así, traté de darle una explicación de porqué el problema de su amigo y de un estimado ex vocal de INDECOPI y ex profesor de ambos (en distintas ocasiones y universidades), eran esencialmente lo mismo. Desde que a ambos se nos escapó, en diversas diligencias, que fuimos cornudos alguna vez, la relación abogada-chacal se hizo cómodamente horizontal.
Recién con el inicio del mes de Septiembre, pude aprender a remplazar el "doctora" por el N a requerimiento suyo. Recién a mediados de ese año pude flexibilizar mi tímido y casi reverencial trato camino a INDECOPI, al Palacio de Justicia o a Aduanas, por una conversación serena, irónica, algo distante que se unía con la personalidad también algo hermética de ella. Ese hermetismo me parecía puramente atractivo, contaminada la atracción con su altura, su cabello lacio, su cuerpo que se debatía entre la frugalidad y la esbeltez, sus anteojos antitransparentes, contaminada con su enorme parecido a la última campeona de esta casa (peligrosa para mí, que suelo relacionar parecidos físicos con parecidos psicológicos).
"No te metas nunca con nadie que chambee contigo, donde se come no se caga", pero nadie caga cuando tiene ganas de tirar con alguien o cuando está enamorado de alguien. Y era por eso que no creía en ese dogma "de fe", y era por eso que me encantaba la idea de su aparatosa destrucción, así como otros como "En la amistad no hay lugar para la atracción, se malogra sino; ni hablar entre dos amigos del mismo grupo", huevadas que impedían la realización del ser humano en defensa de... ¿de qué? De ideas, de éter, de una estructura ideológica prejuiciosa que para nada es un principio.
Eso le decía a mi compañera cuando se me hizo muy evidente mis ganas de darle otra cosa "grande y gruesa" aparte de la pizza Papa John's que quería que comiésemos en la oficina, al volver del Palacio de Justicia. Con D, mi compañera de chamba y de universidad, había la confianza y la intangibilidad que había con al enamorada de un buen amigo, por lo que no era problema hacer ese tipo de confesiones, con todo lo que implicaba: Una grande y gruesa, como a un queso suizo, como para que al día siguiente a esa noche de amor, belleza y deleite, ella pida en recepción que RR baje para que la suba a la oficina porque había venido en silla de ruedas, pero que la siente con cuidado en la silla, para evitar dolores.
Hace poco me encontré con D y nos pusimos a conversar, al respecto, sobre lo que pensábamos de esa mujer. Yo conocía algunos de sus secretos, ella conocía otros, aquellos que explicaban su permanencia en el estudio; a veces no la pasaba, me confesó, y le dije que hacía falta ser hombre para querer a una mujer como N, eso y dejarse limpiar el saco, dejarse abrazar de vez en cuando o embromar, según ella.
Me quedo callado, sonriéndole por un momento, y le confieso algo patéticamente dulce: Lo más parecido que tuve a una pelea-reconciliación de pareja en los últimos años fue una fuerte discusión que tuvimos en Noviembre, por el tema del Informe de una patente de fármaco, D recordaba, y pensaba en la semana casi entera que pasamos sin hablarnos más allá del deber, sin mirarnos, sin despedirnos. Y luego, me preguntó por el viaje a Aduana de Tacna en el que ella, D, no estuvo, unos días después de volver a hablarnos como un hombre y una mujer.
- Soy un terrorista del amor, ¿tú que crees, D?
- No sé que creer de tí - dijo sonriendo, entre divertida y espeluznada, estirando las manos y mirando hacia abajo, como preguntándose cómo podía seguir siendo amiga de un tipo como yo -. Puede que el doctor haya querido economizar en hospedajes, nunca supe que había sido de sus supuesto novio...
- Bueno, hay cosas que nunca habrás de saber...
Un día, presenté mi carta de renuncia, en cierta forma pensando en N y sintiendo a C, pensando en mi con N y C, sintiendo que ya no debía pensar en N y sólo en sí, pensando como iba a sentir dejar de pensar en N por lo que sentía por C, que era mejor pensar totalmente en C para evitar sentir más por N, en una perfecta ecuación cuadrática.
A los cinco días, en la tarde, horas después de un desafortunado evento desubicado en el espacio y tiempo, estaba retirándome, lamentando el error parcial de mi operación, en silencio, aún más al acercarse ella a despedirse, al tocar mi rostro con sus dedos, sus labios, y rodear mis hombros...
No toqué su rostro, ni su espalda, ninguna otra parte, simplemente no le acerqué mis manos. Ella era una mujer en ese momento no mi jefa, no mi compañera de trabajo, no mi colega. Una mujer como cualquiera de las de la oficina, como cualquiera del mundo, y mi único impedimento para amarla, o dejarle pensar ello, era que yo amaba a otra mujer.
- Discúlpame, D. En serio, ahora sólo fumaría en la terraza del estudio, un pucho compartido con N.(Lo admito, hay formas muy gráficas y hardcore de sentir, y saben que es así, frescura, sabor...)
RESOLUCION N-01
El vídeo de la canción "I'm so excited" de The Pointer Sisters, del disco Break Out publicado en 1983, fue anexado al post de fecha, con calidad de canción exclusiva de la incoada en el Expediente al que pertenece dicho post, Expediente C.
Concordando lo analizando en el presente informe con el resto de hechos registrados entre los meses de Agosto de 2008 y Enero de 2009, cabe señalar el error incurrido en atribuir al Expediente C la exclusividad e importancia de la canción mencionada en el párrafo precedente, llegando a la conclusión de que la identidad y pertenencia de dicha canción era de la incoada N, por el agrado mostrado por la misma.
POR TANTO, se procede a retirar del Expediente C la canción "I'm so excited" de The Pointer Sisters, del disco Break Out publicado en 1983, para incluirla en el presente expediente, de acuerdo a lo que corresponde.
Drowning My Heart With His Eyes,
Conjuring Passion That Never Dies,
So Irresistible The Pair Of Green,
Engraved On My Mind A Beautiful Scene,
Bright, Serene And Filled With Mystery,
Amazing How It Sparks The Chemistry,
Merely Gazing At Them Makes Me Cheer,
Gives Me Hope And Sets My Mind Clear,
Brilliance Glaring From The Mellow Iris,
Looking Through Them Is Truly A Bliss...